1. Reconocer las señales de somnolencia de los niños
Antes de comenzar a crear un hábito de sueño, observar para comprender el lenguaje corporal de su hijo es un paso extremadamente importante. Si los padres pierden la "hora dorada" cuando el niño apenas comienza a tener sueño, el niño se dormirá demasiado, lo que provocará llantos y será más difícil conciliar el sueño.
Signos de reconocimiento: Cuando comienzan a tener sueño, los niños a menudo muestran signos de bostezar, frotarse los ojos, rascarse las orejas, disminución de la agudeza, letargo o mostrar irritabilidad, llorar sin una causa clara.
Acción oportuna: Tan pronto como vea que su hijo muestra los signos anteriores, los padres deben llevar a su hijo a una habitación oscura y tranquila para prepararlo para irse a dormir de inmediato, evitando esperar hasta que el niño llore porque está demasiado cansado.
2. Establecer el ciclo de vida "Comer - Jugar - Dormir" (EASY)
Uno de los métodos más científicos para entrenar a los bebés para que duerman a tiempo es crear un ritmo de vida diario regular para los bebés.
Separa comer y dormir: Crea un hábito para que el bebé coma inmediatamente después de despertarse, luego pasa tiempo jugando, haciendo ejercicio ligero (tummy time, charlando, masajeando) y finalmente el siguiente sueño. Esto ayuda al niño a no depender del hábito de chupar el pezón y dormir al mismo tiempo.
Equilibrar el tiempo de sueño: Los bebés menores de 3 meses generalmente solo se quedan despiertos durante unos 45 - 90 minutos entre los sueños. Conocer el tiempo máximo de sueño adecuado para cada edad ayudará a los padres a poner a su hijo en la cama en el momento adecuado.
3. Ayuda a los niños a distinguir claramente el día y la noche
Los recién nacidos cuando nacen no tienen concepto de tiempo y ritmo circadiano. Los padres deben ser quienes los acompañen para ayudar a sus hijos a establecer este reloj biológico.
Durante el día: Mantenga el dormitorio con suficiente luz natural. Cuando su hijo duerme durante el día, los padres no necesitan mantener el espacio completamente en silencio, sino que aún pueden mantener las actividades diarias normales como el sonido de las conversaciones, el sonido del pequeño televisor o el sonido de la limpieza. Cuando su hijo esté despierto, interactúe activamente, hable y juegue con él.
Por la noche: Mantenga el dormitorio completamente oscuro o solo use lámparas de noche con luz amarilla tenue. Limite al máximo las conversaciones y las bromas con su hijo al darle de comer o cambiarle los pañales por la noche. Todos los gestos deben realizarse suave y rápidamente en silencio para que su hijo entienda que la noche es solo para dormir.
4. Creación de procedimientos antes de acostarse (Wind-down)
Una serie de actividades repetidas todos los días antes del sueño enviará una fuerte señal al cerebro del niño diciendo: "Ya es hora de irse a dormir".
Pasos a seguir: Los padres pueden bañar a sus hijos con agua tibia, masajear suavemente con aceites esenciales suaves, vestir ropa cómoda, envolver pupas, leer una historia corta o cantar canciones de cuna con un tono suave.
Crear un ambiente de sueño ideal: Asegurar que la temperatura de la habitación sea fresca (alrededor de 22 - 26°C dependiendo del clima), ventilada y limpia. Utilizar ruido blanco (white noise) para ayudar a tu hijo a conciliar el sueño fácilmente y ahogar los ruidos repentinos del exterior.