En la era en que las mujeres priorizan la carrera y la independencia financiera, comprender la salud reproductiva es clave para tomar decisiones maternales proactivas y sabias.
Según el Dr. Prachi Benara, experto en reproducción asistida en el centro Birla Fertility & IVF (Gurgaon, India), la fertilidad no cambia repentinamente, sino que es un proceso de transformación gradual. La conciencia temprana de la reserva ovárica ayudará a las mujeres a evitar la presión tardía.
25 años
A mediados de los 20 años, la función ovárica suele estar en su estado más ideal. Las mujeres nacen con entre 1 y 2 millones de quistes ováricos, pero en la pubertad solo quedan unos 300.000. A los 25 años, tanto la cantidad como la calidad de los óvulos son abundantes, lo que ayuda a que la probabilidad de concepción natural en cada ciclo alcance su nivel más alto.
Aunque es la edad de oro, problemas como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la endometriosis o los trastornos de la tiroides aún pueden aparecer y afectar la capacidad de ser madre.
30 años
Al llegar a los 30 años, la fertilidad no disminuye de inmediato, pero comienza a cambiar. El número de óvulos disminuye gradualmente cada año y la proporción de óvulos normales en términos genéticos también comienza a disminuir.
Esta es una etapa adecuada para iniciar discusiones serias sobre el plan de reproducción, especialmente si tienes la intención de posponer el embarazo durante muchos años más.
35 años
La medicina reproductiva considera la edad de 35 años como un punto de inflexión importante porque la disminución de la calidad de los óvulos se vuelve más significativa. La tasa de óvulos cromosómicos anormales aumenta, lo que no solo dificulta la concepción, sino que también aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
Mientras que las mujeres de 20 años tienen un 20-25% de posibilidades de concebir cada ciclo, esta cifra comienza a disminuir rápidamente después de los 35 años. Si no puedes quedar embarazada después de 6 meses de esfuerzo, los expertos recomiendan que te hagas un chequeo de salud reproductiva de inmediato.
40 años
A los 40 años, la concepción natural se vuelve más impredecible y requiere una intervención médica personalizada. El bajo número de óvulos y la alta tasa de anomalías cromosómicas hacen que el tiempo de concepción sea más largo y el riesgo de embarazo mayor.
Métodos como la FIV o el uso de huevos congelados (que se conservan desde la infancia) se convierten en la solución óptima para ampliar las posibilidades de ser madre.
Los expertos señalan que la fertilidad funciona según las leyes de la biología y no según nuestros planes personales. Comprender el cuerpo a los 25 o 35 años te ayudará a tener más confianza y proactividad en el camino de la maternidad.