Familiar en la vida, las hojas de morera a menudo se conocen como una fuente de alimento para los gusanos de seda. Sin embargo, este tipo de hoja también tiene un gran valor médico en la protección cardiovascular.
Según informes científicos en Japón y Corea del Sur, las hojas de morera contienen altos niveles de compuesto 1-Deoxynojirimycin (DNJ), un alcaloide natural que puede intervenir directamente en el metabolismo del azúcar y los lípidos.

El mecanismo de apoyo para mejorar la grasa en la sangre de las hojas de morera se lleva a cabo a través de dos etapas de acción. En primer lugar, el ingrediente activo DNJ actúa como un componente de apoyo para prevenir que las enzimas digestivas absorban grasa y azúcar de los alimentos directamente en el intestino.
Posteriormente, los grupos de antioxidantes del grupo de flavonoides en las hojas estimularán al hígado para que mejore el metabolismo de las moléculas de grasas malas adheridas a las paredes de los vasos sanguíneos, ayudando al cuerpo a eliminar el exceso de lípidos a través del sistema excretor natural.
Este proceso ayuda a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) y los triglicéridos, los principales factores de riesgo de la aterosclerosis.
El uso de agua de hojas de morera ayuda a que los vasos sanguíneos estén más abiertos y más elásticos. Esta hierba medicinal contribuye de manera importante a controlar la presión arterial y minimizar el riesgo de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular en los ancianos.
Para un uso eficaz, las amas de casa pueden usar entre 10 y 15 g de hojas de morera secas (o un puñado de hojas frescas que se han remojado y lavado) infundidas con 500 ml de agua hirviendo para beber en su lugar diariamente. El agua tiene un aroma ligero, un sabor dulce y es bastante fácil de beber.
Debido a que las hojas de morera son frías y reducen el azúcar en sangre, se debe evitar beberlas con el estómago vacío o por la noche para no causar molestias estomacales y micción nocturna. Las mujeres embarazadas, las personas con mala digestión, presión arterial baja o las que están tomando medicamentos para la diabetes deben consultar a un médico antes de usarlos.