El Ministerio de Educación y Formación identifica una de las tareas clave del año escolar 2026-2027 como completar la política salarial, las asignaciones y la atracción para desarrollar el equipo de docentes.
Esto puede considerarse una solución factible al problema de la calidad de la educación en los próximos años, si se mira desde la perspectiva de la cifra de más de 104.000 profesores que faltan en todo el país.
Lo notable es que, aunque hay escasez de maestros, en muchos lugares, aunque hay objetivos de contratación, todavía es difícil contratar personas o después de contratar es difícil retenerlas porque la profesión docente ya no es lo suficientemente atractiva en términos de ingresos.
Por lo tanto, aumentar los salarios y las asignaciones en el contexto actual es esencialmente una inversión para el futuro.
La educación no puede ser fuerte si el profesor todavía tiene que dedicar demasiado tiempo a preocuparse por la vida.
Cuando la presión de ganarse la vida es pesada, es muy difícil exigirles que se dediquen de todo corazón a innovar los métodos de enseñanza, la investigación profesional o acompañar a los estudiantes.
Invertir en los profesores es, por lo tanto, también invertir en la calidad de cada lección, cada generación de estudiantes.
Otro punto notable es que el Ministerio de Educación y Formación no solo plantea el tema del aumento salarial, sino que también prioriza las políticas de atracción para los profesores de las zonas de minorías étnicas, montañosas, fronterizas, insulares y las asignaturas que carecen de mano de obra.
Esta es la dirección correcta, porque la situación actual de escasez de maestros no ocurre de manera uniforme, sino que se concentra en los lugares más difíciles.
Sin embargo, aumentar los salarios no es el objetivo final.
Porque los maestros de hoy se enfrentan a muchas nuevas demandas, desde la transformación digital, la aplicación de la inteligencia artificial, la enseñanza STEM, la educación inclusiva, el asesoramiento psicológico escolar...
Esos requisitos requieren un equipo que no solo sea bueno en su especialidad, sino que también aprenda, se adapte e innova continuamente.
Por lo tanto, es necesario que el Ministerio de Educación y Formación se centre simultáneamente en la formación de la capacidad profesional, la capacidad digital y la gestión escolar.
Pero la formación también debe ser sustantiva, partiendo de las necesidades laborales, evitando perseguir la formalidad o demasiadas clases de formación que pongan más presión sobre los profesores.
En otras palabras, lo que un profesor necesita es que se le creen las condiciones para aprender de verdad, hacer de verdad y ser realmente creativo.
El Partido, el Estado y toda la sociedad siempre prestan atención y honran a la profesión docente. Pero la atención y el honor serán más completos cuando vayan acompañados de políticas suficientes para que los maestros puedan vivir de la profesión, estar tranquilos para dedicarse a la profesión y estar orgullosos de haber elegido la profesión.
La educación es la base del desarrollo. Cada política para los docentes de hoy tendrá un impacto no solo en un individuo, sino también en las generaciones futuras de estudiantes.
Por lo tanto, invertir en el maestro es la inversión más significativa, a largo plazo y sostenible para el futuro del país.