El nuevo año escolar también es el momento en que los padres tienen que calcular una serie de gastos para sus hijos. Entre esas cantidades, el seguro médico para estudiantes puede no ser la más grande, pero es una de las más necesarias.
Enfermedades, accidentes sin previo aviso y un tratamiento costoso pueden hacer que toda la familia se arruine.
Según la política actual, los estudiantes que participan en el seguro médico reciben un apoyo del presupuesto estatal de al menos el 50% del nivel de contribución.
Con un nivel de referencia de 2,53 millones de VND/mes, el nivel de contribución al seguro médico es del 4,5% del nivel de referencia, equivalente a 1. 366. 200 VND/persona/año; la parte del presupuesto de apoyo es de un mínimo de 683. 100 VND, la parte que los estudiantes realmente pagan también es de 683. 100 VND/persona/año.
Calculado, menos de 700.000 VND al año, pero a cambio es un mecanismo para compartir los costos de examen y tratamiento médico cuando desafortunadamente hay problemas de salud. Esta es una política que merece mucho el apoyo de los padres.
Lo más importante del seguro no es la cantidad de dinero gastada hoy, sino la proactividad ante un riesgo que no se sabe cuándo ocurrirá.
Un estudiante sano hoy no significa que mañana no pueda tener un accidente, tener fiebre alta y ser hospitalizado, estar enfermo y necesitar tratamiento a largo plazo o tener un problema de salud que requiera grandes gastos.
Si no hay seguro médico, toda esa carga recaerá sobre los padres. Para las familias con ingresos limitados, podría ser un shock financiero.
El apoyo del presupuesto estatal de al menos el 50% del nivel de contribución para estudiantes (HSSV) muestra claramente la humanidad de la política de seguridad social.
El Estado no deja que todos los costos de seguro recaigan sobre los padres, sino que se preocupa con la familia por la salud de la generación joven.
No se debe ver la contribución al seguro médico como una cantidad "deber pagar" al comienzo del año escolar, sino verla como una pequeña inversión para proteger el activo más grande de cada familia: la salud y el futuro de los niños.
Las escuelas también deben hacer mejor la propaganda. No solo notifiquen la cantidad de dinero a pagar, sino que deben explicar a los padres qué beneficios trae ese dinero, por qué es necesario participar y cómo usar la tarjeta.
El seguro médico no hace que las enfermedades desaparezcan, pero ayuda a una familia a no luchar sola contra la carga de los gastos cuando ocurre una enfermedad.
Por lo tanto, menos de 700.000 VND al año no es una cantidad de dinero para considerar si "ahorrar" o no, sino para comprar la iniciativa ante cosas que nadie quiere.
Los niños, estudiantes y alumnos necesitan estudiar con tranquilidad. Y detrás de esa tranquilidad, se necesita una buena política de bienestar social junto con el acompañamiento responsable de cada familia.