Esta es una "prueba de fuerza total", la capacidad de gestión, técnica, financiera y humana se encuentra bajo la máxima presión al mismo tiempo.
Mirando cada línea, se verá que la presión no solo radica en la cifra de 4 a 5 años, sino en los desafíos internos de cada proyecto.
En primer lugar, la línea de metro Ben Thanh - Tham Luong. Con más de 11 km, de los cuales unos 9 km están subterráneos, esta es una obra que requiere un nivel técnico extremadamente alto.
La construcción de metro subterráneo es un problema geológico complejo, que controla el hundimiento, protege las obras vecinas y garantiza la seguridad absoluta en el entorno urbano.
A continuación, la línea de metro Ben Thanh - Thu Thiem.
Actualmente, los pasos de preparación de la inversión aún no se han completado, cada retraso erosiona el fondo de tiempo que ya es muy limitado.
La presión aquí no es técnica, sino la capacidad operativa, la determinación en la eliminación de los cuellos de botella legales y la coordinación entre las agencias.
Si no se supera este "cuello de botella", el objetivo de iniciar la construcción el 20 de abril será difícil de alcanzar.
Y la línea de metro Thủ Thiêm - Long Thành, con una longitud de unos 42 km, una velocidad de diseño de hasta 120 km/h. Esta no es solo una línea de metro urbano, sino un eje de conexión estratégica entre el centro de la ciudad y el aeropuerto de Long Thành.
Si se inicia a mediados de 2026 y se completa en 2030, el tiempo de implementación es de poco más de 4 años, un hito de progreso ambicioso para un proyecto de infraestructura a gran escala.
La presión aquí es la sincronización, desde el diseño, el capital de inversión, la tecnología hasta la organización de la construcción en un corredor de decenas de kilómetros de largo.
Pero el tiempo aún no es la mayor presión.
El requisito es hacerlo rápido pero correctamente. El metro no es una obra de la que se pueda aprender de la experiencia posterior.
Si se alcanza el progreso pero no se cumplen los estándares, todos los esfuerzos se volverán inútiles.
Paralelamente, está el problema de las personas.
En unos pocos años cortos, la ciudad debe preparar un equipo operativo para las 3 rutas, desde el conductor del tren, el despacho, el mantenimiento hasta la gestión del sistema.
El metro no es solo infraestructura, sino un ecosistema de alta tecnología, que requiere recursos humanos bien capacitados y operando según los estándares internacionales.
Una vez completadas estas 3 líneas de metro, se formará un corredor de transporte moderno, que conectará directamente desde el aeropuerto de Tan Son Nhat a través del centro hasta el aeropuerto de Long Thanh.
En ese momento, el sueño de reducir los atascos, acortar el tiempo de viaje y mejorar la competitividad urbana tendrá realmente la oportunidad de convertirse en realidad.
4 años para 3 líneas de metro no es solo una carrera contra el tiempo, sino una prueba integral de la capacidad para implementar proyectos modernos de infraestructura de transporte.