La propuesta de socializar algunas actividades para apoyar la resolución de trámites administrativos de la ciudad de Ho Chi Minh surge del requisito de mejorar la calidad del servicio a las personas y las empresas.
Lo que la gente quiere no son promesas de reforma, sino que los expedientes estén completamente guiados, procesados rápidamente, sin tener que ir y venir muchas veces y sin generar gastos fuera de las regulaciones.
A partir de esa práctica, la propuesta de la ciudad de Ho Chi Minh sobre la socialización de algunas actividades profesionales y vocacionales para apoyar la resolución de trámites administrativos es una dirección que merece ser probada.
Lo que hay que destacar en el proyecto es que no se transfiere el poder estatal a las empresas.
Las unidades participantes solo apoyan las etapas técnicas y de servicio, como la orientación sobre la declaración, la digitalización de expedientes, la actualización de datos, el seguimiento del progreso del procesamiento o el apoyo a la devolución de resultados.
Este es un enfoque que se ajusta a la tendencia de la gestión moderna que muchos países han adoptado.
El Estado se centra en las funciones de gestión, formulación de políticas, inspección y supervisión. Los trabajos de apoyo pueden movilizar recursos sociales para mejorar la calidad del servicio.
La realidad muestra que no pocas personas, especialmente las personas mayores o las personas que tienen poco acceso a la tecnología digital, tienen dificultades para realizar servicios públicos en línea.
Muchas empresas también tardan en completar los expedientes electrónicos, actualizar los datos o realizar los trámites en plataformas digitales.
Si hay unidades profesionales que apoyan, están bien capacitadas y operan de manera pública y transparente, puede ayudar a las personas a ahorrar mucho tiempo y esfuerzo.
Los beneficios pueden ser aún mayores para el entorno de inversión porque el tiempo es el costo.
Un expediente que se resuelve lentamente durante unos días puede retrasar todo un plan de producción y negocios o puede hacer que las empresas pierdan oportunidades de inversión.
Por lo tanto, cualquier solución que ayude a acortar el tiempo de procesamiento de los trámites administrativos contribuye a mejorar la competitividad de la ciudad.
La ciudad de Ho Chi Minh se dirige al objetivo de construir una administración moderna y de servicio. Para ello, los recursos del sector público deben complementarse.
Sin embargo, para que la política correcta sea efectiva, lo más importante es el mecanismo de control.
La gente está dispuesta a pagar una tarifa por un buen servicio, rápido y conveniente, pero es absolutamente imposible permitir que aparezca una tarifa pública en el contrato y que puedan agregarse "tasas de lubricación" no oficiales.
Si eso sucede, el objetivo de la reforma se distorsionará.
La reforma administrativa, después de todo, no se trata de cuántos formularios reducir o cuántos procesos nuevos promulgar, la medida más importante es si la gente y las empresas reciben un mejor servicio o no.