Al cumplir 50 años, el ejercicio no solo tiene como objetivo mantener la figura, sino que también ayuda a preservar la fuerza, la resistencia y la capacidad de equilibrio para realizar las actividades diarias fácilmente.
Algunos ejercicios simples pueden reflejar el nivel de coordinación del cuerpo como un todo, desde la fuerza de las piernas, la zona muscular central, la parte superior del cuerpo hasta la resistencia muscular. Estos ejercicios simulan los movimientos comunes en la vida, por lo que se consideran una medida útil para un proceso de envejecimiento saludable.
Siéntate, levántate.
Esta es una prueba para evaluar la fuerza y la resistencia de la parte inferior del cuerpo. Los movimientos de levantarse y sentarse continuamente afectarán los músculos del muslo delantero, los glúteos, los músculos del muslo trasero y los músculos abdominales. Las personas que obtienen buenos resultados a menudo tienen la capacidad de caminar más rápido, subir escaleras más fácilmente y mantener la independencia a medida que envejecen.
Siéntate en el borde delantero de una silla robusta. Cruza los brazos sobre el pecho. Levántate por completo y luego siéntate lentamente. Repite continuamente durante 30 segundos.
Pompas
Los flexiones ayudan a evaluar la fuerza del pecho, los hombros, los tríceps y el área del músculo central, al tiempo que reflejan la resistencia muscular, así como la capacidad de controlar el cuerpo. Si los flexiones en el suelo son demasiado difíciles, puedes apoyar las manos en un plano alto como una mesa o silla para realizarlas.
Comienza en posición de empuje o apoyando las manos en una superficie alta. Mantén el cuerpo en línea recta desde la cabeza hasta los talones. Baja el cuerpo hasta que los codos se dominen unos 90 grados. Empuje el cuerpo de vuelta a su posición original. Realiza continuamente con la técnica correcta.