Personas intolerantes a la lactosa o alérgicas a la leche
Según el nutricionista Dr. Rupali Datta, las personas intolerantes a la lactosa pueden experimentar hinchazón, diarrea o dolor abdominal después de beber leche, especialmente cuando la beben con el estómago vacío.
La razón es que el cuerpo carece de la enzima lactasa para descomponer la lactosa, el azúcar natural de la leche. Cuando la lactosa no se digiere correctamente, causará trastornos digestivos, haciendo que el bebedor se sienta incómodo.
Las personas alérgicas a las proteínas lácteas como la caseína o el suero de leche también deben evitar beber leche, ya que pueden aparecer reacciones como erupciones, dolor abdominal o dificultad para respirar.
Personas con enfermedad estomacal o sistema digestivo sensible
Los expertos dicen que beber leche con el estómago vacío puede aumentar la secreción de ácido estomacal y empeorar los síntomas de gastritis, reflujo o trastornos digestivos.
Según el Dr. Shen Yonghua, beber leche sin comer puede hacer que la leche pase por el estómago más rápido, reduciendo la eficiencia de la absorción y causando sensación de hinchazón o malestar en personas con sistemas digestivos débiles.
No todos necesitan abstenerse por completo.
Los expertos enfatizan que para las personas sanas, la leche sigue siendo un alimento nutritivo y se puede usar por la mañana. Sin embargo, debe beberse con una comida o después de un refrigerio ligero para ayudar al cuerpo a absorber mejor y evitar la irritación digestiva.
Escuchar las reacciones del cuerpo y elegir el momento adecuado para beber leche es clave para aprovechar los beneficios nutricionales y proteger la salud a largo plazo.