Según Cleveland Clinic, los ejercicios suaves de estiramiento ayudan a aumentar la circulación sanguínea a los músculos del cuello y los hombros, reducen la rigidez y mejoran la flexibilidad. Mantener este hábito también ayuda a prevenir el dolor crónico.
Inclina el cuello hacia los lados.
Siéntate o ponte de pie, inclína suavemente la cabeza hacia la derecha, mantén durante 10-15 segundos hasta que sientas que los músculos del cuello se estiran, luego cambia de lado. Este movimiento ayuda a reducir la tensión muscular en el cuello, una causa común de dolor de cuello y hombros.
Enrolla los hombros hacia atrás
Siéntate con la espalda recta, levanta lentamente los hombros, luego enrolla hacia atrás y baja. Repite de 10 a 15 veces. Según el Dr. David Geier, un orthoterapeuta en los EE. UU., el movimiento de enrollar los hombros ayuda a reducir la presión sobre el esfínter, un grupo muscular que se tensa fácilmente cuando se sienta durante mucho tiempo.
Estirar el cuello hacia adelante
Entrelaza los brazos detrás de la cabeza, tira suavemente de la cabeza hacia adelante, mantén durante 10 segundos y luego relaja. Este movimiento ayuda a relajar los músculos detrás del cuello y los hombros superiores, especialmente útil para las personas que se inclinan con frecuencia al trabajar.
Además de hacer ejercicio, las personas deben ajustar la postura sentada correcta, mantener la pantalla al nivel de los ojos y tomar descansos cada 30-60 minutos de trabajo. Solo unos minutos de ejercicio al día pueden ayudar a reducir el dolor, mejorar la flexibilidad y proteger la salud de la columna cervical a largo plazo.