Para las personas mayores de 50 años, caminar diariamente no solo ayuda a moverse suavemente, sino que también aumenta la fuerza de las piernas de manera efectiva. Esta es una forma de ejercicio de cuerpo completo cerrado, atando las piernas para sostener y mover todo el peso corporal en cada paso.
Al realizar la postura correcta, el ritmo adecuado y cambiar el terreno, caminar ayuda a fortalecer la parte inferior del cuerpo, mejorar la coordinación, el equilibrio y la resistencia.
En particular, caminar es más importante que la distancia. Pequeños ajustes en los hábitos de caminata pueden ayudar a fortalecer los músculos de las piernas. Los practicantes deben mantener un ritmo constante, empujar activamente el suelo en cada paso para activar más los glúteos y los muslos.
Caminar cuesta arriba
Caminar cuesta arriba es uno de los métodos eficaces para fortalecer las piernas y mejorar la salud cardiovascular porque obliga a los músculos a trabajar más.
Se pueden elegir pendientes cortas, mantener una velocidad moderada pero lo suficientemente desafiante, inclinarse ligeramente desde los tobillos, concentrar la fuerza en los talones y tensar los glúteos al subir. Cada vez caminar de 30 a 90 segundos, descansar de 90 a 120 segundos entre series.
Caminar corto a alta velocidad
Los trozos cortos de caminata a alta velocidad también ayudan a aumentar la fuerza y la resistencia cardiovascular. Después de unos minutos de caminata cómoda, acelera durante 30 a 60 segundos, manteniendo la postura recta, agitando los brazos rítmicamente, luego, reduce la velocidad para recuperarse. Repite de 3 a 6 veces.
Caminar cuesta abajo
Caminar cuesta abajo de forma controlada también aporta beneficios significativos. Este tipo de ejercicio ayuda a entrenar los músculos de las piernas, aumentar la resistencia y la capacidad de controlar las articulaciones. Al bajar cuesta abajo, debes reducir la velocidad, mantener el pecho recto, apretar los músculos abdominales, controlar cada paso de las piernas y sentir cómo funcionan los músculos de los muslos y los glúteos para reducir la velocidad.