El papel del microbioma y los beneficios de los alimentos fermentados
El microbioma intestinal está estrechamente relacionado con la digestión, la inmunidad, el metabolismo y el riesgo de enfermedades crónicas. Según la nutricionista Amy Brownstein, nutricionista registrada en Oakland, California, EE. UU., los refrigerios también contribuyen a dar forma a la diversidad de las bacterias intestinales, no menos que las comidas principales.
Uno de los mecanismos importantes es promover la producción de ácidos grasos de cadena corta, compuestos que se crean cuando las bacterias fermentan fibra y almidón resistentes. Los ácidos grasos de cadena corta ayudan a fortalecer la barrera intestinal, reducir la inflamación, regular el metabolismo del azúcar y las grasas, y al mismo tiempo apoyar el control del peso.
El profesor Justin Sonnenburg, director del Laboratorio del Sistema Microbiano Intestino de la Universidad de Stanford, EE. UU., enfatiza que una dieta diversa y rica en alimentos fermentados naturales es clave para aumentar la riqueza del sistema microbiano, un factor asociado a una salud intestinal sostenible.
6 refrigerios que apoyan el tracto intestinal que se deben complementar
Primero, el kefiro, la leche fermentada rica en bacterias y levaduras beneficiosas, ha demostrado que puede cambiar el microbioma y aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta cuando se usa aproximadamente media taza al día.
En segundo lugar, el kimchi, un plato de col china fermentada de Corea del Sur, proporciona tanto probióticos como prebióticos, y también contiene compuestos antiinflamatorios que ayudan a mejorar los síntomas del síndrome del intestino irritable.
En tercer lugar, el natto, la soja fermentada japonesa, contiene la bacteria Bacillus subtilis natto, que se observa que tiene potencial para apoyar la integridad de la barrera intestinal.
En cuarto lugar, el kombucha, té fermentado a partir de bacterias y levaduras simbióticas, puede ayudar al movimiento intestinal y reducir la hinchazón, dependiendo de la composición y la frecuencia de uso.
El jueves, los frijoles tostados son ricos en fibra y almidón resistente, lo que ayuda a nutrir las bacterias beneficiosas y a mejorar el estreñimiento.
Finalmente, la soja joven proporciona fibra fermentada y compuestos bioactivos, que promueven la producción de ácidos grasos de cadena corta y apoyan el metabolismo.
Los expertos recomiendan combinar una variedad de alimentos anteriores en lugar de depender de una sola fuente para optimizar los beneficios para el sistema digestivo.