Comer dulces no necesariamente debe eliminarse por completo de la dieta, incluso para las personas con diabetes o hiperglucemia. Sin embargo, el momento y la forma de comer tienen un gran impacto en la capacidad de controlar el azúcar en sangre.
Según la Sra. Brittany Lubeck, nutricionista en los Estados Unidos, comer dulces a la primera mitad del día, especialmente por la mañana o a primera hora de la tarde, ayuda al cuerpo a procesar el azúcar de manera más eficiente. Por el contrario, comer por la noche hace que el azúcar en sangre aumente fácilmente y dure hasta el día siguiente.
Muchos estudios demuestran que las personas que comen pasteles después de la cena tienen niveles de azúcar en sangre más altos que cuando comen al mediodía o a media tarde. No solo eso, los niveles de azúcar en sangre cuando tienen hambre a la mañana siguiente también pueden aumentar más de lo normal.
Una de las principales causas relacionadas con la sensibilidad a la insulina es la capacidad del cuerpo para usar insulina para controlar el azúcar en sangre. Este índice suele ser alto por la mañana y disminuye gradualmente hacia el final del día, lo que hace que el cuerpo trate el azúcar de manera menos efectiva por la noche.
Además, el hábito de comer tarde, especialmente después de las 20:00 horas, también está relacionado con el aumento de peso y los trastornos del azúcar en sangre prolongados. Esto puede afectar negativamente la salud metabólica y el proceso de control de peso.
No solo el momento, sino también la forma de comer dulces también es muy importante. Comer dulces con el estómago vacío puede hacer que el azúcar en sangre aumente rápidamente, luego disminuya repentinamente, causando fatiga y antojos. La razón es que los alimentos dulces suelen contener carbohidratos simples, que se absorben rápidamente en la sangre.
Para limitar esta situación, se deben comer dulces junto con comidas principales o tentempiés equilibradas. La combinación con alimentos ricos en fibra y proteínas ayuda a ralentizar el proceso de digestión, reduciendo así la velocidad de absorción del azúcar y limitando los picos de azúcar en sangre.
Elegir los dulces también es muy importante. Los postres de frutas como manzanas asadas o fresas contienen fibra soluble, lo que ayuda a ralentizar la absorción de azúcar. Además, los alimentos con proteínas como el yogur o las nueces también ayudan a estabilizar el azúcar en sangre.
Hacer dulces caseros es una opción adecuada si desea controlar mejor su consumo de azúcar. Puede reducir el azúcar y sustituirlo por edulcorantes como la estética. Al mismo tiempo, complementar con ingredientes ricos en nutrientes como nueces, frutas o yogur también ayuda a que el plato sea más saludable.
Algunos dulces como el chocolate negro también contienen antioxidantes, que pueden ser beneficiosos para la salud si se usan razonablemente. Sin embargo, para las personas con diabetes, controlar la ingesta total de carbohidratos sigue siendo un factor importante para evitar el aumento del azúcar en sangre.
En resumen, no es necesario abstenerse por completo de los dulces. Lo importante es elegir el momento adecuado, priorizar comer por la mañana o a primera hora de la tarde, limitar comer tarde y combinarlo con una dieta equilibrada para proteger la salud.