Nueces
Las nueces son una rica fuente de ácidos grasos omega-3, que apoyan la salud del cerebro, el sistema cardiovascular y el sistema digestivo.
Las nueces también contienen altos niveles de polifenoles en el grupo de nueces. Estos compuestos ayudan a equilibrar la flora intestinal, favorecen una digestión fluida y limitan el estreñimiento debido al desequilibrio microbiano.
Una porción de unos 28 gramos de nueces proporciona casi 2 gramos de fibra y alrededor del 10% de las necesidades diarias de magnesio, un mineral relacionado con el apoyo a la motilidad intestinal.
Puedes espolvorear nueces en yogur, avena, ensaladas o platos de cereales. Además, las nueces picadas también se pueden usar como sustituto de la carne en algunos platos de origen vegetal o como ingrediente para salsas y salsas.
Cacahuetes
Las pistachos son una fuente de fibra, especialmente fibra insoluble. Este tipo de fibra ayuda a aumentar la masa de las heces, apoya la digestión y contribuye a prevenir el estreñimiento.
Las pistachos también pueden promover la producción debutirato, un compuesto importante que ayuda a nutrir las bacterias beneficiosas en el intestino y a mantener un entorno digestivo saludable. Cuando el microbioma intestinal está equilibrado, el peristaltismo intestinal también funciona de manera más estable.
Almendras
Las almendras son una de las nueces ricas en fibra, con unos 4 gramos de fibra por 28 gramos. Esta nuez puede apoyar el microbioma intestinal al promover la producción de ácidos grasos de cadena corta, compuestos importantes que ayudan a mantener la salud de la mucosa intestinal.
Las almendras también proporcionan alrededor del 20% de las necesidades diarias de magnesio. Este mineral ayuda al intestino a retener mejor el agua, lo que ayuda a que el movimiento intestinal se desarrolle sin problemas.
Las almendras se pueden comer directamente, mezclar en ensaladas, yogur, batidos o usar en postres y refrigerios ricos en energía.