¿Cómo ayuda el yoga a controlar el peso?
La obesidad no es solo un aumento de peso simple, sino también un problema de salud crónico, estrechamente relacionado con muchas enfermedades como la diabetes, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos de las articulaciones. Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de obesidad a nivel mundial casi se ha duplicado desde 1990, convirtiéndose en un gran desafío para la salud pública.
Si bien los ejercicios de alta intensidad en el gimnasio no siempre son adecuados para todos, el yoga se considera una opción de ejercicio más suave, amigable con las articulaciones y que se puede mantener durante mucho tiempo. Fenil Purohit, experto en yoga del centro Fitness First en Mumbai, India, dijo que el yoga afecta simultáneamente al cuerpo y al espíritu, ayudando a mejorar la digestión, equilibrar las hormonas y reducir el estrés, factores importantes en el control del peso.
Según el Sr. Purohit, practicar yoga regularmente ayuda a fortalecer los músculos, mejorar el metabolismo y reducir la hormona cortisol, una hormona del estrés relacionada con la acumulación de grasa abdominal.
Posturas de yoga que ayudan a reducir la grasa y aumentar el metabolismo
Los expertos recomiendan algunas posturas de yoga que pueden ayudar a reducir la grasa y mejorar la actividad del sistema digestivo:
Naukasana (postura de barco): activa los músculos abdominales, ayudando a reafirmar la zona abdominal.
Phalakasana (postura de tabla): fortalece el músculo central y ayuda a quemar calorías.
Vasisthasana (postura de tabla inclinada): impacta fuertemente en la zona de la cintura, ayudando a reducir la grasa de ambos lados de las caderas.
Bhujangasana (postura de cobra): mejora la flexibilidad de la columna vertebral y reafirma el abdomen.
Surya Namaskar (cadena de saludos al sol): una serie de 12 pasos que ayudan a aumentar el ritmo cardíaco y mejorar la circulación.
Trikonasana (postura triangular): estira la cintura y ayuda a reducir la grasa de ambos lados de las caderas.
Ardha Matsyendrasana (postura giratoria de columna): masajea los órganos internos y ayuda a la digestión.
Paschimottanasana (postura doblada): promueve la actividad del sistema digestivo.
Utkatasana (postura de silla): fortalece los muslos y las caderas.
Virabhadrasana (postura de guerrero): ayuda a reafirmar las piernas y mejorar el equilibrio.
Malasana (postura de corona de flores): estiliza las caderas y ayuda a reducir la grasa en el área interior del muslo.
Baddha Konasana (postura de mariposa): ayuda a estirar los músculos internos del muslo y mejora la circulación sanguínea.
Los principiantes deben practicar gradualmente, centrarse en las técnicas correctas y mantener el ejercicio regularmente. El yoga será más efectivo cuando se combine con una dieta razonable y un estilo de vida saludable.