Recientemente, muchos estudios han demostrado que el ajo, especialmente cuando se procesa correctamente como remojarlo, puede ayudar a controlar el ácido úrico en el cuerpo.
Según un anuncio en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el ajo contiene compuestos como alicina, aliina y flavonoides que pueden actuar sobre la enzima xanthine oxidasa, una enzima involucrada en el proceso de producción de ácido úrico. La inhibición de esta enzima puede ayudar a reducir la producción de ácido úrico en el cuerpo. Además, los estudios experimentales también han registrado que el extracto de ajo puede reducir los niveles de ácido úrico en modelos animales.
Una forma de uso común es el ajo remojado (con vinagre o miel). El proceso de remojo ayuda a reducir el sabor picante, al tiempo que estabiliza algunos ingredientes activos biológicos, lo que facilita la absorción por parte del cuerpo. Cuando se usa regularmente en cantidades moderadas, el ajo remojado puede contribuir a apoyar el metabolismo de las purinas, un factor relacionado con la gota.
El Dr. Hao Wu, experto en investigación de la Universidad de Zhengzhou, provincia de Henan, China, dijo que el compuesto alicina en el ajo no solo tiene efectos antioxidantes, sino que también ayuda a reducir la actividad de las enzimas relacionadas con la formación de ácido úrico. Esto abre un enfoque natural en el control de la hiperuricemia.
Sin embargo, los expertos enfatizan que el ajo en escabeche solo juega un papel de apoyo. Las personas con niveles altos de ácido úrico deben mantener una dieta razonable, limitar los alimentos ricos en purinas, controlar el peso y seguir el tratamiento médico cuando sea necesario.
Usar ajo remojado correctamente, combinado con un estilo de vida saludable, puede ser una solución sencilla para ayudar a controlar el ácido úrico de manera sostenible.