
Un estudio de la Universidad de Toronto Scarborough (Canadá) muestra que la claridad mental tiene un claro impacto en la eficiencia del trabajo diario.
El grupo de investigación siguió a 184 estudiantes durante 12 semanas, utilizando pruebas cognitivas para medir el nivel de sensibilidad diario, y también registró la capacidad de cada persona para lograr sus objetivos laborales.
Los resultados muestran que, cuando están en el mejor estado de pensamiento, cada persona puede completar una cantidad adicional de trabajo equivalente a unos 40 minutos al día. Por el contrario, en los días de poca lucidez, la productividad también disminuye a un nivel similar. Esto crea una diferencia de hasta 80 minutos entre el día de trabajo más eficiente y el peor.
La investigación también muestra que esta diferencia aparece en la mayoría de las personas, independientemente de la personalidad o los hábitos de trabajo. Incluso las personas con alta disciplina no pueden evitar fluctuaciones en el estado mental.
Los científicos creen que la claridad mental ayuda a reducir la brecha entre la intención y la acción. Cuando la mente está alerta, las personas son más propensas a alcanzar metas y están dispuestas a establecer tareas más difíciles. Por el contrario, cuando están cansadas, incluso el trabajo simple se vuelve difícil.
Sin embargo, la investigación no ha confirmado una relación causal directa. Muchos otros factores como la salud, el estrés o la calidad del sueño también pueden afectar el rendimiento laboral.
Según el grupo de investigación, hay 3 formas de ayudar a mejorar el estado mental cada día, que incluyen dormir lo suficiente, evitar el agotamiento prolongado y limitar los factores estresantes. Los resultados de la investigación se publicaron en la revista Science Advances.