La osteoartritis es una enfermedad común en personas de mediana y avanzada edad, mientras que factores como lesiones, movimiento excesivo, sobrepeso o posturas de vida inapropiadas pueden hacer que las lesiones articulares aparezcan antes.
Dolor sordo después de caminar y moverse. Este es uno de los signos tempranos a tener en cuenta. Las personas con artrosis de rodilla en las primeras etapas pueden experimentar dolor leve o dolor sordo a veces, generalmente más claro después de caminar, moverse o trabajar duro y disminuye al descansar. A medida que la enfermedad progresa, el grado y la frecuencia del dolor pueden aumentar.
Para las personas mayores de 35 años, si el dolor de rodilla se repite muchas veces después de las actividades diarias, no se debe simplemente considerar que es un signo de fatiga común.
Otro signo es la sensación de rigidez de la articulación de la rodilla, dificultad para moverse por la mañana o después de un largo período de tiempo en la misma posición. La rigidez matutina en la osteoartritis suele durar de unos minutos a varias decenas de minutos y tiende a mejorar después de que la articulación se mueve suavemente.
Si experimenta esta condición con frecuencia después de despertarse, levantarse de un asiento o después de un largo viaje, el paciente debe controlarla y acudir al médico si los síntomas persisten o se repiten.
Subir y bajar escaleras, acurrucarse y luego levantarse puede hacer que la articulación de la rodilla soporte más carga. Especialmente, si antes estas actividades no causaban molestias, pero recientemente han comenzado a aparecer dolores, las personas mayores de 35 años no deben ser subjetivas.
A medida que la enfermedad progresa, la articulación de la rodilla puede hincharse, doler y restringir el movimiento. Cuando hay inflamación de la membrana sinovial, la articulación puede hincharse claramente y la movilidad puede ser limitada; en casos más graves, pueden aparecer deformidades articulares.
Este es un signo que necesita una evaluación médica, especialmente si la hinchazón y el dolor persisten o afectan el movimiento.
Una condición que también es fácil de ocurrir en los jóvenes es que las rodillas emiten sonidos de crujido, balanceo o fricción al levantarse, sentarse o moverse, la sensación de fricción en la articulación y sonidos anormales al moverse pueden aparecer en personas con osteoartritis.
Sin embargo, no es que la articulación que hace ruido esté degenerada. Si el ruido no va acompañado de dolor, hinchazón o movimiento limitado, puede ser solo un fenómeno fisiológico. Por el contrario, cuando el ruido aparece con dolor o dificultad para moverse, debe ser evaluado por un médico.
La osteoartritis de rodilla es un proceso que progresa gradualmente y la intervención temprana puede ayudar a ralentizar el proceso de la enfermedad. Las personas con alto riesgo, especialmente las personas con sobrepeso, antecedentes de lesiones articulares o enfermedades crónicas, deben prestar atención al control del peso, evitar los movimientos que sobrecargan las rodillas y mantener formas de ejercicio menos invasivas como caminar sobre una superficie plana, nadar o andar en bicicleta adecuadamente.
Si el dolor de rodilla se repite, se hincha, se ríe o se restringe el movimiento, el paciente debe ir al médico en lugar de autotratarse durante mucho tiempo. Dependiendo de la condición, el médico puede recetar radiografías o resonancia magnética para evaluar la lesión.