Según EatingWell, caminar es una de las formas de ejercicio sencillas, fáciles de realizar y que no requiere un alto costo. Para las personas que necesitan controlar el azúcar en sangre, especialmente las personas con prediabetes o diabetes, caminar regularmente puede aportar muchos beneficios para la salud.
El nutricionista Toby Smithson dice que caminar puede ayudar a mantener un azúcar en sangre saludable mejorando la capacidad del cuerpo para usar insulina. Además, este hábito también es beneficioso para el sistema cardiovascular, ayudando a controlar el peso.
La insulina es una hormona producida por el páncreas, que tiene la función de llevar glucosa de la sangre a las células para generar energía. En muchas personas con diabetes, el cuerpo es resistente a la insulina, lo que hace que esta hormona funcione menos eficazmente y aumente el azúcar en sangre.
Según la doctora Vanessa Curtis, los ejercicios como caminar ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina. Esto ayuda a los músculos a utilizar la glucosa como energía y mejora las señales de insulina en el cuerpo.
Un beneficio notable es que caminar puede ayudar a reducir el azúcar en sangre después de las comidas. La Dra. Rekha Kumar explica que al caminar, los músculos toman glucosa de la sangre como combustible, lo que ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre.
El Dr. Andres Splenser dice que caminar después de las comidas durante unos 15-30 minutos puede ayudar a reducir el aumento de glucosa después de las comidas mejor que caminar en otro momento. Incluso las caminatas cortas de unos 10 minutos pueden tener un impacto significativo.
La razón es que después de las comidas, el azúcar en sangre suele subir. Cuando haces ejercicio ligero, el cuerpo utiliza esta cantidad de glucosa de manera más eficiente, lo que ayuda a limitar el rápido aumento del azúcar en sangre después de comer.
Caminar también ayuda a controlar el peso. Cuando se hace ejercicio, el cuerpo usa energía, lo que ayuda a equilibrar la cantidad de energía ingerida por los alimentos. El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de diabetes y, al mismo tiempo, dificultar el control de la enfermedad.
Además, caminar también ayuda a reducir el estrés. El estrés puede afectar el azúcar en sangre y reducir la capacidad de mantener los hábitos de atención médica.
Para los principiantes, los expertos recomiendan aumentar gradualmente el tiempo de ejercicio. Puede comenzar levantando la silla durante al menos 30 minutos o caminando unos minutos al día. Algunos estudios demuestran que caminar solo unos 6 minutos también puede ser beneficioso para las personas con prediabetes y diabetes tipo 2.
Las personas que están tomando medicamentos hipoglucemiantes deben controlar su azúcar en sangre antes, durante y después del ejercicio, especialmente cuando no están acostumbradas a moverse, para evitar el riesgo de hipoglucemia.
En general, caminar es un hábito sencillo, fácil de mantener y puede convertirse en una parte importante de un estilo de vida saludable para ayudar a controlar el azúcar en sangre.