Además de la higiene bucal adecuada, muchos expertos evalúan que algunos ingredientes naturales como el limón y la miel pueden ayudar a mejorar la respiración.
El limón contiene ácido cítrico que ayuda a estimular la secreción de saliva, limitando así el ambiente seco de la boca, un factor favorable para el crecimiento de bacterias. Mientras tanto, la miel tiene propiedades antibacterianas naturales, que contribuyen a reducir el mal olor. Según expertos de la Cleveland Clinic, el principal centro médico académico sin fines de lucro del mundo, EE. UU., la miel tiene la capacidad de inhibir el crecimiento de bacterias gracias a los compuestos antioxidantes y enzimas naturales, lo que ayuda a mejorar el mal aliento.
Además, Mayo Clinic, un centro médico sin fines de lucro en Estados Unidos, también dice que aumentar la saliva es una de las medidas importantes para controlar la respiración con olor, ya que la saliva ayuda a lavar las bacterias y los restos de comida. Cuando se combina el limón con miel en agua tibia, esta mezcla estimula la saliva y crea un ambiente antibacteriano suave para la cavidad bucal.
La forma de usarlo es bastante sencilla: exprime medio limón en 200 ml de agua tibia, agrega una cucharada de miel pura, revuelve bien y beba por la mañana o después de las comidas. Los usuarios también pueden usar esta mezcla para enjuagarse la boca durante unos 30 segundos antes de tragar o escupir.
Sin embargo, los expertos recomiendan no abusar de él porque el ácido del limón puede afectar el esmalte dental. Lo mejor es usarlo solo 1 vez al día y enjuagarse la boca con agua después de usarlo. Si el mal aliento persiste, el paciente debe consultar a un médico para encontrar causas como gingivitis, caries o enfermedades digestivas.