Andar en bicicleta es un buen ejercicio para el sistema cardiovascular.
Los expertos creen que andar en bicicleta es una de las formas de ejercicio fáciles de realizar y adecuada para muchas edades. Esta actividad ayuda a aumentar el ritmo cardíaco, mejorar la circulación sanguínea y mejorar la resistencia del cuerpo.
Según el Dr. Michael Joyner, fisiólogo de la Clínica Mayo (EE. UU.), andar en bicicleta regularmente ayuda a mejorar la función cardíaca y pulmonar, al tiempo que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta y diabetes tipo 2.
Un estudio publicado en la revista médica Circulation de la Asociación Americana del Corazón también mostró que las personas que mantienen una actividad física regular, incluida la ciclismo, tienen un menor riesgo de enfermedad cardíaca que el grupo de bajo ejercicio.
Además, andar en bicicleta también es una forma de ejercicio de intensidad moderada, que ejerce menos presión sobre las rodillas y los tobillos que correr, adecuada para personas de mediana edad o personas que recién comienzan a hacer ejercicio.
Apoyo para controlar el peso y reducir el estrés
Además de los beneficios para el sistema cardiovascular, el ciclismo también ayuda al cuerpo a gastar energía de manera eficiente. Dependiendo de la intensidad del ejercicio, una hora de ciclismo puede quemar varios cientos de calorías, contribuyendo a ayudar a controlar el peso.
Según la profesora Kelly McGonigal, psicóloga de la salud de la Universidad de Stanford (EE. UU.), las actividades al aire libre como el ciclismo pueden estimular al cuerpo a liberar endorfinas, un grupo de hormonas que ayudan a mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés.
Andar en bicicleta también crea oportunidades para que las personas entren en contacto con espacios verdes, reduzcan el tiempo sentadas frente a la pantalla y mantengan un estilo de vida más dinámico. Con solo dedicar unos 30 minutos al día a esta actividad, muchas personas pueden mejorar significativamente su salud física y mental.
Los expertos recomiendan elegir rutas seguras, usar cascos y mantener una intensidad adecuada a la condición física para aprovechar al máximo los beneficios que aporta el ciclismo.