Cúrcuma
La cúrcuma es una especia familiar, que se usa a menudo en los currys. Algunos estudios demuestran que la cúrcuma puede ralentizar el proceso de digestión del almidón. Al cocinar arroz con cúrcuma, la cantidad de almidón de digestión rápida disminuye, mientras que el almidón de digestión lenta aumenta.
Los carbohidratos de digestión rápida pueden convertirse en glucosa en solo unos 20 minutos, mientras que los carbohidratos de digestión lenta tardan unos 100 minutos. Gracias a que el proceso de metabolismo es más lento, el azúcar en sangre después de comer tiende a ser más estable.
Ajo en polvo
Si no te gusta el olor de las hierbas, el ajo es una opción alternativa adecuada. El ajo tiene la capacidad de ralentizar la actividad de algunas enzimas digestivas, lo que ayuda a limitar los picos repentinos de azúcar en sangre.
También se dice que el compuesto alicina en el ajo puede mejorar la sensibilidad a la insulina, contribuyendo a ayudar a prevenir los trastornos del azúcar en sangre.
Artemisia
El azafrán es una especia roja, que a menudo aparece en los platos mediterráneos. El componente de crocín en el azafrán ha sido investigado y ha demostrado su potencial para ayudar a reducir el azúcar en sangre y la grasa en sangre en experimentos con animales.
Algunos ingredientes activos de la azufre también pueden inhibir enzimas relacionadas con la descomposición de almidón, lo que ayuda a ralentizar la absorción de azúcar.
Té
El té contiene muchos polifenoles, compuestos que pueden afectar la estructura del almidón, haciendo que el almidón se digienda más lentamente. Algunas personas aplican la forma de preparar té y luego usar té para cocinar arroz.
Sin embargo, este método solo debe considerarse un apoyo adicional. Controlar las porciones y el equilibrio nutricional general sigue siendo un factor importante. Las personas con problemas renales deben tener cuidado porque el té puede contener mucho potasio.
Aceite (grasas saludables)
Las grasas a menudo se consideran malas para la salud, pero una cantidad moderada de grasas saludables puede ayudar a ralentizar la digestión del almidón. Al cocinar arroz con aceite, las grasas pueden envolver los granos de almidón, dificultando el acceso a las enzimas digestivas.
Gracias a esto, el proceso de absorción de glucosa es más lento, lo que contribuye a limitar el aumento excesivo de azúcar en sangre después de las comidas.