Según expertos en Estados Unidos, el pomelo contiene altos niveles de vitamina C y flavonoides, compuestos que tienen la capacidad de mejorar el metabolismo lipídico y reducir la acumulación de grasa abdominal. Mientras tanto, el yogur rico en probióticos ayuda a equilibrar el microbioma intestinal, afectando así el proceso de metabolismo energético y control del peso.
La Dra. en nutrición Kristin Kirkpatrick (Clínica Cleveland, EE. UU.) comentó una vez que combinar alimentos ricos en fibra con fuentes de probióticos puede ayudar a optimizar el proceso de quema de grasa, especialmente grasa visceral. El pomelo proporciona fibra soluble, mientras que el yogur complementa con probióticos, creando una combinación que apoya la digestión y reduce la acumulación de grasa de manera efectiva.
Un estudio publicado en el Journal of Medicinal Food también muestra que las personas que comen pomelo con regularidad tienden a reducir su cintura mejor que el grupo que no lo usa. Cuando se combina con el yogur, un alimento que ayuda a aumentar la sensación de saciedad, la eficacia del control de las porciones de comida es aún más evidente.
La forma de usarlo es bastante sencilla: comer 1/2 pomelo con un tarro de yogur natural por la mañana o unos 30 minutos antes de la comida principal. Este hábito no solo ayuda a reducir los antojos, sino que también ayuda a estabilizar el azúcar en sangre.
Sin embargo, los expertos también señalan que no se debe abusar. Las personas con enfermedades estomacales o que estén tomando medicamentos deben consultar a un médico antes de usar pomelos con regularidad.
En el contexto de un estilo de vida sedentario cada vez más común, opciones sencillas como el pomelo combinado con yogur pueden convertirse en una solución eficaz para ayudar a reducir la grasa visceral si se mantienen correctamente.