Según Health, la flor de hibisco puede ayudar a bajar la presión arterial. Los antioxidantes de esta flor ayudan a dilatar los vasos sanguíneos y mejorar la circulación sanguínea. Algunos estudios demuestran que beber de 1 a 3 tazas de té al día puede reducir significativamente la presión arterial.
Además, la flor de hibisco es rica en vitaminas A, B1, C, D, E, F y muchos otros ácidos orgánicos, que ayudan a combatir la inflamación, los hongos y las bacterias de manera efectiva.
El té de hibisco se puede preparar de 2 maneras:
Método 1: Ponga aproximadamente 2–4 cucharadas de hibisco seco en agua caliente, tape y incubra durante 10–15 minutos y luego filtre el agua. Si no está acostumbrado a beber sabor agrio, puede agregar un poco de miel para equilibrar el sabor. Puede variar agregando rodajas de limón, cáscara de naranja/kumquat o algunas varitas de canela para aumentar el aroma. Si le gusta beber frío, solo agregue hielo después de mezclar.
Método 2: Remojar las flores de hibisco secas en agua durante unos 2 días (sin hervir), luego filtrar el agua para usarla. Además, se puede remojar con azúcar o miel para crear jarabe.
Aunque aporta muchos beneficios para la salud, al usar té de hibisco, debes tener en cuenta que no debes beber demasiado, solo uses una cantidad razonable.
Si está tomando medicamentos para bajar la presión arterial, debe controlar su presión arterial con regularidad para evitar una caída excesiva de la presión arterial.
Antes de usar té de hibisco, debes consultar a un médico.
No beber té de hibisco en los siguientes casos: presión arterial baja; usar medicamentos que contengan cloroquina, medicamentos para la malaria; estar embarazada o amamantando; tener alergias después de beber té; tener enfermedades pulmonares (enfermedad pulmonar obstructiva crónica y tos prolongada).