Hipertensión y riesgo cardiovascular por hipotiroidismo
La hipertensión ocurre cuando la presión arterial sobre las paredes de los vasos sanguíneos se mantiene alta durante un largo período de tiempo. Esta condición aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, enfermedad cardíaca y daño renal. Cuando se acompaña de hipotiroidismo, el riesgo cardiovascular se vuelve aún más grave.
El Dr. Manoj Chaddha, endocrinólogo del Hospital Jaslok, Mumbai, India, dijo que las hormonas tiroideas afectan directamente la actividad del corazón y los vasos sanguíneos. Cuando los niveles hormonales disminuyen, el ritmo cardíaco se ralentiza, las paredes de los vasos pierden elasticidad y la circulación sanguínea se ve obstaculizada. Esta es la razón por la que la presión arterial aumenta y es difícil de controlar.
Mientras tanto, el profesor Antonio Bianco, experto en endocrinología de la Universidad de Chicago, EE. UU., señaló que muchas mujeres a menudo ignoran los signos iniciales de hipotiroidismo debido a que los síntomas progresan lentamente. "Los pacientes pueden pensar que solo están ganando peso debido a la edad o al estrés prolongado, pero en realidad la glándula tiroides está funcionando peor", dijo.
Reconocimiento temprano para un control eficaz
Los expertos recomiendan que las mujeres con hipertensión prolongada acompañada de fatiga, estreñimiento, caída del cabello, piel seca o sensación de frío frecuente deben someterse a un control de la función tiroidea. La detección temprana ayuda a tratar eficazmente y reducir la presión sobre el sistema cardiovascular.
Además de tomar medicamentos según las indicaciones, los pacientes deben mantener una dieta equilibrada, limitar la sal, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente. Controlar el colesterol también es muy importante porque la hipotiroidismo puede aumentar el colesterol malo y los triglicéridos en la sangre.
Según los expertos, la hipotiroidismo es una de las pocas causas de hipertensión que se pueden tratar. Realizar controles de salud periódicos proactivos no solo ayuda a proteger la glándula tiroides, sino que también reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares a largo plazo en las mujeres.