Muchas personas creen que el insomnio suele estar relacionado con el estrés, el uso excesivo de dispositivos electrónicos o el consumo de cafeína por la noche. Sin embargo, los expertos dicen que la deshidratación también puede ser una causa silenciosa que afecta la calidad del sueño.
Según la Dra. KK Sharma, consultora sénior de Respiración y Medicina del Sueño en el Centro de Cuidado e Investigación del Corazón Eternal (India), proporcionar suficiente agua juega un papel importante en el funcionamiento normal del cuerpo, incluidos los mecanismos relacionados con el sueño.
Dijo que muchas personas suelen prestar atención a su dieta o tiempo de uso de dispositivos electrónicos y ignoran la necesidad de reponer suficiente agua para el cuerpo. Mientras tanto, beber poca agua durante el día puede dificultar que el cuerpo se relaje y sea más difícil conciliar el sueño.
Un estudio publicado en 2025 en la revista SN Comprehensive Clinical Medicine ha demostrado la relación entre la deshidratación y la mala calidad del sueño. El estudio se realizó en 18 hombres sanos durante cuatro días con diferentes niveles de suministro de agua.
Los resultados mostraron que las personas deshidratadas se sentían más cansadas antes de acostarse y tenían más dificultades para conciliar el sueño que el grupo que recibió suficiente agua. Los investigadores opinaron que mantenerse hidratado podía ayudar a mejorar la calidad del sueño y reducir la sensación de letargo por la noche.
Según el Dr. Sharma, incluso la deshidratación leve puede crear cambios fisiológicos que afectan el sueño. Algunos síntomas comunes incluyen sequedad de boca, irritación nasal, dolor de cabeza o calambres musculares. Estos síntomas pueden dificultar que el cuerpo mantenga un sueño profundo durante la noche.
El agua también juega un papel importante en la regulación de la temperatura corporal. Por lo general, la temperatura corporal disminuye ligeramente antes de acostarse para ayudar al cuerpo a relajarse y conciliar el sueño más fácilmente. Cuando se necesita agua, este proceso de regulación puede verse afectado, reduciendo la capacidad de dormir profundamente y restaurar la energía.
Los expertos recomiendan mantener el hábito de beber agua regularmente durante el día en lugar de solo beber cuando se siente sed. Además del agua filtrada, los alimentos ricos en agua como frutas, verduras, sopas o té de hierbas también ayudan a ayudar a equilibrar la ingesta de agua en el cuerpo.
Además, todos deben prestar atención a los signos de deshidratación como fatiga, dolor de cabeza, sequedad de labios o orina oscura. Esto puede ser una señal de que el cuerpo no está abastecido con suficiente agua necesaria.
Según los expertos, mantenerse hidratado no solo ayuda a apoyar la actividad del cuerpo, sino que también contribuye a mejorar la calidad del sueño y la capacidad de recuperación después de un largo día.