Las altas temperaturas en verano hacen que el cuerpo se deshidrate más rápido a través del sudor y la respiración. No solo causa fatiga, mareos o agotamiento, sino que la deshidratación también puede aumentar los antojos y hacer que muchas personas coman más de lo normal.
Según el Dr. Aravinda SN, médico consultor principal, especialista en medicina interna, Hospital Aster RV, Bangalore (India), el cuerpo a veces puede confundir las señales de sed con la sensación de hambre. Esto hace que muchas personas recurra a los dulces, la comida rápida o los alimentos ricos en sal, mientras que en realidad el cuerpo solo necesita rehidratarse.
Los expertos explican que la deshidratación leve puede causar fatiga, mareos, pérdida de energía y hacer que el cuerpo sea propenso a los antojos. Muchas personas tienden a buscar alimentos ricos en azúcar, sal o bebidas que contengan cafeína para recuperar energía rápidamente.
En condiciones climáticas calurosas o después de hacer ejercicio, el cuerpo no solo pierde agua, sino que también pierde electrolitos importantes como sodio y potasio a través del sudor. Si no se repone el agua a tiempo, el proceso de regulación de la energía del cuerpo puede verse afectado, lo que aumenta la sensación de hambre y la necesidad de picar.
La Dra. Aravinda SN dijo que la deshidratación también puede dificultar el control del azúcar en sangre. Cuando los niveles de azúcar en sangre fluctúan erráticamente, muchas personas experimentarán hambre repentina o sensación de querer comer continuamente durante el día.
Además de los antojos, la deshidratación también causa muchos otros signos como dolor de cabeza, sequedad de boca, latidos cardíacos rápidos, calambres musculares, estreñimiento, orina oscura o reducción de la tolerancia al calor. Algunas personas, aunque pierden el apetito, todavía tienden a desear dulces.
Para limitar la sensación de hambre causada por la falta de agua, los expertos recomiendan beber agua regularmente durante el día en lugar de solo beber cuando se siente sed. Complementar alimentos ricos en agua como sandía, pepino, naranja, yogur o agua de coco también ayuda a mantener el equilibrio líquido en el cuerpo.
Además, se debe limitar el consumo excesivo de café, refrescos azucarados y alimentos procesados que contengan mucha sal porque estos alimentos pueden deshidratar el cuerpo más rápidamente.
Según los expertos, cuando aparecen antojos, las personas deben intentar beber un vaso de agua y esperar unos minutos antes de comer. En muchos casos, la sensación de hambre puede disminuir después de que el cuerpo se reponga con suficiente agua.
Además de beber suficiente agua, mantener comidas equilibradas con suficiente proteína y fibra también ayuda a controlar mejor el hambre y limitar los picnics en verano.