Según la nutricionista Julia Zumpano (EE. UU.), los alimentos ricos en antioxidantes y con propiedades antiinflamatorias leves como la hierba de limón pueden ayudar al cuerpo a controlar la acumulación de grasa si se combinan razonablemente en la dieta. "Ningún alimento quema grasa por sí solo, pero la combinación correcta puede mejorar el metabolismo", enfatizó.
Una de las formas comunes es usar limoncillo con limón y jengibre mezclados en agua tibia. Esta mezcla ayuda a estimular la digestión, limitando la acumulación de grasa después de las comidas. Además, el limoncillo cuando se cocina con pescado o pechuga de pollo no solo aumenta el sabor sino que también ayuda a reducir la necesidad de usar sal y grasa, lo que ayuda a controlar el peso.
Además, combinar limoncillo con verduras como espinacas, brócoli en platos salteados o sopas también ayuda a aumentar la cantidad de fibra, un factor importante para reducir la absorción de grasa y mejorar la grasa visceral. Algunas personas también usan té de limoncillo combinado con cúrcuma, gracias a que la curcumina en la cúrcuma puede apoyar el metabolismo lipídico de manera más efectiva.
Sin embargo, los expertos señalan que la hierba de limón solo desempeña un papel de apoyo. Para reducir la grasa visceral de forma sostenible, es necesario combinar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y controlar la ingesta de calorías. El abuso o la expectativa excesiva de un solo tipo de alimento no tendrá el efecto esperado.