Los aumentos de temperatura en verano no solo causan molestias en la vida diaria, sino que también pueden afectar la salud reproductiva. Los estudios demuestran que el clima cálido prolongado puede afectar las hormonas, reducir la calidad del esperma y afectar el ciclo de ovulación tanto en hombres como en mujeres.
Según la Dra. Spandana Nuthakki, experta en infertilidad, Birla Fertility & IVF, Hyderabad (India), el sistema reproductivo masculino funciona mejor en un ambiente con temperaturas más bajas que la temperatura corporal. Esta es también la razón por la que los testículos permanecen fuera del cuerpo para mantener las condiciones adecuadas para el proceso de producción de esperma.
Se observa que la exposición a altas temperaturas durante largos períodos de tiempo puede reducir el número y la movilidad de los espermatozoides. Los hábitos comunes en verano, como sentarse durante mucho tiempo en ambientes cálidos, colocar un portátil en los muslos o ducharse con agua caliente con frecuencia, pueden afectar la calidad del esperma.
La Dra. Spandana Nuthakki dijo que los espermatozoides necesitan unos 72 días para desarrollarse por completo. Por lo tanto, la exposición a altas temperaturas en verano puede no afectar de inmediato, pero aún así reducir la calidad del esperma después de un tiempo.
No solo los hombres, sino también las mujeres pueden verse afectadas cuando la temperatura ambiente aumenta. El hecho de que el cuerpo tenga que adaptarse continuamente al clima cálido o al cambio repentino de temperatura entre el ambiente exterior y el aire acondicionado puede aumentar la hormona del estrés cortisol. Esto puede provocar fácilmente un desequilibrio entre el estrógeno y la progesterona, dos hormonas importantes que ayudan a mantener un ciclo menstrual estable.
Los cambios hormonales en verano también pueden interrumpir el momento de la ovulación. Además, la deshidratación causada por el clima cálido hace que el moco cervical se espese, lo que dificulta que los espermatozoides se muevan durante la concepción.
El sueño también es un factor importante que a menudo se pasa por alto en verano. Las altas temperaturas nocturnas pueden hacer que muchas personas duerman poco o se despierten con frecuencia. Esto reduce la producción de melatonina, una hormona que apoya el sueño y contribuye a proteger las células reproductoras del daño oxidativo.
Para apoyar la salud reproductiva en verano, se debe mantener el hábito de beber suficiente agua, limitar salir cuando hace mucho sol y mantener el espacio para dormir ventilado y fresco. Los hombres también deben evitar ducharse con agua demasiado caliente, sauna o colocar dispositivos electrónicos en los muslos durante mucho tiempo.
Además, mantener un sueño estable, una dieta equilibrada y controlar el estrés también contribuyen a proteger las hormonas reproductivas en climas cálidos. Pequeños cambios pero mantenidos regularmente pueden aportar beneficios a largo plazo para la salud reproductiva.