Según la entrenadora Haley Pulli de MyBodyTutor, las mujeres de mediana edad se enfrentan a grandes cambios biológicos. La disminución natural de la masa muscular ralentiza el metabolismo, ya que los músculos son el lugar para quemar calorías incluso cuando el cuerpo descansa.
El ayuno intermitente puede ayudar, pero se necesita una estrategia científica en lugar de ayunar ciegamente.
Los nutricionistas enfatizan que ignorar las proteínas es el error más común. En la mediana edad, la tasa de pérdida muscular es muy rápida, por lo que obtener suficiente proteína es un requisito obligatorio para mantener los músculos y mantener el metabolismo.
Por lo tanto, las mujeres menopáusicas deben consumir de 20 a 30 gramos de proteína de alta calidad en cada comida, a partir del desayuno, para reducir los antojos y controlar el peso a largo plazo.
La entrenadora Haley Pulli advierte que "saltar" inmediatamente a horas de ayuno severas es un gran error. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse en lugar de estar en shock.
Las mujeres deben comenzar con un horario de ayuno de 12 horas y extenderlo gradualmente a medida que el cuerpo se acostumbre. Además, comer muy poco durante el horario de alimentación también conduce a la deficiencia de nutrientes, lo que hace que sea fácil caer en el ciclo de comer en exceso después.
La primera comida después de ayunar establecerá el estado para todo el día. En lugar de elegir dulces o carbohidratos rápidos, elige comidas ricas en proteínas, grasas saludables y fibra. El ayuno debe considerarse un plan sostenible, no un castigo o restricción extrema que conduzca a comer en exceso.
Los expertos señalan que si el ayuno causa insomnio, fatiga prolongada o disminución del deseo sexual, es una señal de que este método no es adecuado. El objetivo de perder peso no es "dañar", sino hacer que el cuerpo esté más sano. Si se siente mareado o exhausto, debe ajustarse de inmediato para adaptarse a su estado biológico.