Según expertos del Hospital Universitario de Medicina y Farmacia de la ciudad de Ho Chi Minh, sede 3, la causa no proviene necesariamente de movimientos excesivos, sino que suele ser la consecuencia de muchas horas manteniendo una postura poco cambiada, la cabeza inclinada o extendida hacia adelante, los hombros tensos y los brazos operando continuamente con el teclado y el ratón de la computadora.
Para limitar esta situación, la disposición adecuada del espacio de trabajo juega un papel importante. La pantalla de la computadora debe colocarse al nivel de los ojos, ayudando a que la cabeza y el cuello mantengan una postura natural. Los hombros deben relajarse, la espalda tiene un punto de apoyo, los codos se colocan cerca del cuerpo, mientras que el teclado y el ratón están al alcance de la comodidad para reducir la presión sobre el cuello y los hombros.
Los expertos también señalan que no existe una postura ideal para mantenerla continuamente durante todo el día. Incluso sentados correctamente, los músculos aún pueden estar tensos y cansados si el cuerpo se mueve poco. Por lo tanto, los trabajadores deben tomar la iniciativa de levantarse y caminar, cambiar de postura o realizar otras tareas después de cada período de tiempo de trabajo determinado en lugar de esperar hasta que aparezca el dolor para descansar.
Además, los ejercicios suaves también ayudan a relajar los músculos del cuello, los hombros y la parte superior de la espalda. Movimientos simples como girar los hombros, tirar de los hombros hacia atrás, inclinar la cabeza hacia los lados o girar el cuello dentro de un rango cómodo pueden ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la circulación sanguínea.
Sin embargo, el ejercicio debe realizarse lentamente, evitando intentar estirarse demasiado o girar o doblar el cuello repentinamente porque puede aumentar el riesgo de lesiones. Si aparecen síntomas como aumento del dolor, mareos, entumecimiento o dolor que se extiende al brazo durante el ejercicio, el paciente debe dejar de hacer ejercicio y controlar su estado de salud.
Según las recomendaciones de los expertos, cambiar los hábitos de trabajo, tomar descansos razonables y mantener el ejercicio regular son medidas simples pero efectivas para ayudar a reducir el dolor de cuello y hombros debido a estar sentado durante mucho tiempo. En caso de que el dolor se prolongue, se vuelva cada vez más grave, afecte el sueño o continúe con signos como manos débiles, pérdida de agarre, pérdida de equilibrio o aparición después de una lesión, el paciente debe acudir a un centro médico para ser examinado y determinar la causa.