Según el Dr. Trương Bảo Anh Minh, especialista de segundo grado del Hospital Regional de Thủ Đức, el abuso de bebidas alcohólicas está dejando silenciosamente muchas consecuencias graves.
Según la Organización Mundial de la Salud, el alcohol causa más de 3 millones de muertes cada año, lo que representa alrededor del 5,3% del número total de muertes en todo el mundo. Alrededor de 400 millones de personas mayores de 15 años viven con trastornos del consumo de alcohol, de los cuales más de 200 millones son alcohólicos. Solo en 2019, el 4,4% de los nuevos casos de cáncer diagnosticados estaban relacionados con el alcohol.
En particular, el Instituto Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado el alcohol en el grupo 1, el grupo de sustancias cancerígenas en humanos, junto con el tabaco y el amianto. El alcohol está relacionado con al menos 7 tipos de cáncer comunes como el cáncer de hígado, mama, colorrectal y esófago.
En Vietnam, el consumo de alcohol y cerveza se encuentra entre los más altos de Asia y el Pacífico. Los accidentes de tráfico relacionados con el alcohol y la cerveza representan entre el 30 y el 40% de las muertes por accidentes de tráfico, lo que demuestra que este no es solo un problema personal sino también una carga para la salud pública.
El etanol se metaboliza en el hígado, creando acetaldehído y radicales oxidantes que causan daño celular. La consecuencia es hígado graso, hepatitis, cirrosis e incluso cáncer de hígado. No pocos pacientes solo descubren la enfermedad cuando ya tienen complicaciones graves como ascitis o insuficiencia hepática.
También según el Dr. Anh Minh, el alcohol también aumenta la presión arterial, causa arritmias cardíacas, aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. Se estima que en 2019 hubo alrededor de 474.000 muertes cardiovasculares relacionadas con el alcohol.
En pacientes endocrinos, especialmente personas con diabetes, el alcohol puede causar hipoglucemia tardía, fluctuaciones del azúcar en sangre, empeorar la hígado graso y el síndrome metabólico. Además, el alcohol también afecta la fertilidad, reduce la testosterona en los hombres y aumenta el riesgo de cáncer de mama en las mujeres.
Reducir el alcohol no es solo un consejo general, sino una medida de tratamiento no farmacológica. No beber alcohol al conducir, no obligar a beber y cambiar proactivamente el comportamiento son pasos prácticos para proteger la salud personal y comunitaria.