Para las personas con gota o hiperuricemia, beber una cantidad moderada de soda o jugo de limón puede traer ciertos beneficios. La razón es que estas bebidas pueden cambiar el pH de la orina después del metabolismo, lo que ayuda a eliminar el ácido úrico del cuerpo. Este efecto no proviene de que los alimentos sean alcalinos, sino de su impacto en el ambiente urinario. Incluso beber suficiente agua filtrada ha ayudado a apoyar el proceso de eliminación del ácido úrico y es beneficioso para las personas con estas enfermedades.
Sin embargo, el jugo de limón o cualquier bebida saludable no puede reemplazar los medicamentos para tratar o curar una enfermedad específica.
Además de las creencias sobre el equilibrio ácido-alcalino, muchas personas también creen que el agua tibia con limón tiene la capacidad de combatir el cáncer. Esta opinión surge del hecho de que el limón contiene antioxidantes naturales como flavonoides y ácido cítrico. Algunos estudios en animales y estudios epidemiológicos muestran que los antioxidantes pueden contribuir a inhibir el crecimiento de las células cancerosas o apoyar la prevención del cáncer.

Sin embargo, estos resultados no significan que solo comer limón o beber jugo de limón pueda lograr un efecto similar. Para demostrar los efectos anticancerígenos, se necesitan muchos estudios en profundidad y ensayos clínicos en humanos.
Hasta ahora, todavía no hay evidencia científica creíble de estudios en humanos que demuestren que el agua de limón tiene la capacidad de prevenir o tratar el cáncer. Por lo tanto, el agua de limón debe usarse como una bebida común en una dieta saludable, en lugar de considerarse una "panacea" contra el cáncer.