Según Cleveland Clinic, el centro médico académico sin fines de lucro líder mundial (EE. UU.), el jengibre contiene el ingrediente activo gingerol que tiene efectos antiinflamatorios, ayuda a la digestión y ayuda a calentar el cuerpo. Esta especia también puede ayudar a reducir las náuseas, mejorar la circulación sanguínea y apoyar la inmunidad cuando cambia el clima. Mientras tanto, la hierba de limón contiene citrales y compuestos antioxidantes que ayudan a relajar el cuerpo, reducir la hinchazón y ayudar a la digestión.
Los expertos dicen que el té de jengibre puede ayudar a reducir los síntomas del resfriado leve, calmar la garganta y apoyar el sistema inmunológico. Cuando se combina con limoncillo, esta bebida también ayuda a desintoxicar el cuerpo y reducir el estrés. Algunos estudios también muestran que el limoncillo tiene propiedades antibacterianas leves, lo que contribuye a ayudar a prevenir las infecciones comunes.
Sin embargo, los expertos también señalan que no se debe abusar. Beber demasiada agua de jengibre puede causar calor interno, irritación estomacal o aumentar el riesgo de reflujo. Las personas con úlceras de estómago, presión arterial baja o que están tomando anticoagulantes deben tener precaución al usarla.
Para beber correctamente, se pueden usar 3-5 rodajas de jengibre fresco, 1-2 tallos de limoncillo machacados, hervir con unos 500 ml de agua durante 10 minutos. Se puede agregar un poco de miel para que sea más fácil de beber. Solo se deben beber 1-2 vasos al día, preferiblemente por la mañana o cuando hace frío.
Los expertos recomiendan que el agua de jengibre cocinada con limoncillo sea una bebida que apoye la salud, pero no reemplace los medicamentos. Si hay síntomas prolongados, las personas deben consultar a un médico para obtener el asesoramiento adecuado.