Muchas personas hoy en día tienen la costumbre de comer mientras ven la televisión, navegar por el teléfono o ver contenido en línea para relajarse después del trabajo. Sin embargo, los expertos creen que este hábito aparentemente inofensivo puede afectar negativamente la salud intestinal y el sistema digestivo si se prolonga durante mucho tiempo.
Según la Sra. Aditi Prasad Apte, experta en nutrición clínica del Hospital Aster RV (Bangalore, India), el uso de dispositivos electrónicos en las comidas puede hacer que la gente pierda la concentración al comer. Al prestar atención a la pantalla, muchas personas tienden a comer más rápido, a masticar descuidadamente y a no darse cuenta cuando el cuerpo está lleno.
Esto puede provocar comer en exceso, causando hinchazón, indigestión, acidez estomacal e incomodidad después de las comidas. Según los expertos, comer conscientemente es un factor importante para ayudar al sistema digestivo a funcionar eficazmente, pero la distracción de la pantalla reduce esta capacidad.
Además, la conexión entre el cerebro y el sistema digestivo también puede verse afectada cuando las personas se concentran demasiado en los dispositivos electrónicos. En condiciones normales, el cerebro y el intestino se coordinan para controlar la sensación de hambre, saciedad y el proceso de digestión de los alimentos. Sin embargo, cuando se come sin concentración, el cuerpo puede reaccionar peor a estas señales naturales.
Los expertos también dicen que ver la pantalla durante las comidas puede hacer que muchas personas elijan alimentos poco saludables como comida rápida, alimentos procesados o bebidas azucaradas. Estos alimentos pueden desequilibrar fácilmente la flora intestinal y afectar la salud digestiva.
No solo eso, el contenido que causa estrés o estimula fuertemente las emociones al verlo mientras se come también puede aumentar las hormonas del estrés en el cuerpo. Esto interrumpe el proceso digestivo y puede afectar la función intestinal a largo plazo.
Un estudio publicado en 2022 en la revista Nutrients mostró que el uso excesivo de pantallas y la alimentación distraída están relacionados con una dieta poco saludable, un estilo de vida sedentario y un mayor riesgo de obesidad.
Para proteger la salud intestinal, los expertos recomiendan limitar el uso del teléfono o ver la televisión durante las comidas. Todos deben comer despacio, masticar bien y prestar atención a las señales de hambre y saciedad del cuerpo.
Además, mantener un espacio para comer tranquilo, comer a tiempo y construir una dieta rica en fibra también puede ayudar a que el sistema digestivo funcione mejor. También se dice que los alimentos que contienen probióticos como el yogur son beneficiosos para la flora intestinal.
Para los niños, los padres deben limitar el uso de pantallas en las comidas para formar hábitos alimenticios saludables desde una edad temprana.