En la tendencia de elegir bebidas saludables, el té no es solo para saciar la sed, sino que también se considera parte de una estrategia de cuidado de la salud a largo plazo. El té verde es familiar para los consumidores gracias a su capacidad para ayudar a perder peso y es rico en antioxidantes. Mientras tanto, el té de moringa, hecho de hojas de moringa, está emergiendo como una hierba rica en nutrientes, sin cafeína. Entonces, entre estos dos tipos de té, ¿cuál es la opción más adecuada?
Según el experto en nutrición Abhilasha V, que actualmente trabaja en Bengaluru, India, el té de moringa aporta beneficios integrales gracias a su rico contenido de vitaminas y minerales. Por el contrario, la experta en nutrición clínica Seema Khanna, que trabaja en Nueva Delhi, cree que el té verde sigue desempeñando un papel importante en la protección cardiovascular y el fortalecimiento de la lucidez mental.
Té de moringa, rico en micronutrientes, que apoya la energía sostenible
Las hojas de moringa contienen muchas vitaminas A, C, E y K, junto con minerales como hierro, calcio y magnesio. Abhilasha V dice que esta combinación ayuda a fortalecer la inmunidad, apoyar las articulaciones y mejorar los niveles de energía natural. Datos del Departamento de Agricultura de EE. UU. muestran que las hojas de moringa son una fuente significativa de vitamina C, que contribuye a combatir el estrés oxidativo.
Otro punto destacado es la capacidad de ayudar a controlar el azúcar en sangre. Un estudio publicado en el International Journal of Food Science and Nutrition muestra que las hojas de moringa pueden reducir el aumento de azúcar en sangre después de comer. Seema Khanna opina que este efecto es especialmente útil para las personas prediabéticas o aquellas que necesitan mantener una energía estable durante todo el día.
El té de moringa tampoco contiene cafeína, lo que ayuda a evitar la inquietud y el insomnio. Gracias a su contenido de hierro y vitamina C, este tipo de té ayuda a transportar oxígeno en el cuerpo, creando una ligera sensación de estado de alerta, adecuado para beber por la tarde o por la noche.
Té verde, fuerte antioxidante, bueno para el corazón y el cerebro
El té verde contiene catequinas, especialmente el galoato de epigallocatequina, un compuesto que se ha demostrado que reduce la inflamación y protege las células. Según el Dr. David Nieman, profesor de medicina familiar en la Universidad Estatal de los Apalaches, EE. UU., beber té verde regularmente está relacionado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Además, el té verde contiene una cantidad moderada de cafeína, lo que ayuda a aumentar la vigilancia, apoya el metabolismo y controla el peso al usarlo con moderación.
El té verde es adecuado para personas que necesitan estar sobrias y preocuparse por la salud cardiovascular. El té de moringa es adecuado para personas sensibles a la cafeína, que necesitan complementar los micronutrientes y controlar el azúcar en sangre. Los expertos recomiendan elegir en función de las necesidades personales y usar con moderación.