El estrés hace que los músculos de la mandíbula estén siempre rígidos.
Según la Dra. Raghavendra BR, dentista del Gleneagles BGS Hospital, el cuerpo humano suele reaccionar a la presión psicológica creando tensión muscular. Para muchas personas, la tensión se concentra en el cuello, los hombros y el cuello, pero en algunos otros casos, recae sobre los músculos de la mandíbula.
Dijo que muchas personas tienen la costumbre de apretar o moler ligeramente los dientes incluso mientras trabajan, piensan o resuelven la presión diaria sin darse cuenta. Cuando el estado de tensión muscular se prolonga, este hábito puede continuar incluso mientras duermen.
El sueño no elimina automáticamente los reflejos de tensión muscular que se forman durante el día. Por el contrario, cuando se pierde el control de la conciencia, la fuerza de apretar los dientes por la noche a veces es aún mayor", explicó el Dr. Raghavendra.
Las caries suelen aparecer en la fase de sueño superficial o cuando el cerebro se despierta brevemente por la noche. Por lo tanto, las personas que están constantemente estresadas, se quedan despiertas tarde o duermen de forma inestable tienen un mayor riesgo de caries.
El Dr. Matthew Messina, un experto dental del Ohio State University College of Dentistry, opina que apretar los dientes está estrechamente relacionado con la respuesta al estrés del sistema nervioso. Según él, el cerebro puede liberar inconscientemente presión emocional a través de la actividad de contraer los músculos de la mandíbula durante el sueño.
Signos que se ignoran fácilmente pero que pueden ser perjudiciales a largo plazo
No todos los que aprietan los dientes tienen síntomas evidentes. Algunas personas solo sienten pesadez en la mandíbula por la mañana, dolor de cabeza sordo o molestias transitorias que luego desaparecen por sí solas. Esto hace que la condición sea fácilmente subestimada durante mucho tiempo.
Según los expertos, el efecto del rechinar los dientes suele ocurrir gradualmente. Inicialmente, es un ligero desgaste de la superficie de los dientes, sensibilidad al comer y beber o sensación de tensión muscular en la mandíbula. Si se prolonga, los pacientes pueden experimentar un tic-tac en la articulación de la mandíbula, dolor al abrir la boca y daño más grave al esmalte dental.
Además del estrés psicológico, la calidad del sueño también juega un papel importante. El hábito de quedarse despierto hasta tarde, consumir mucha cafeína o dormir de forma irregular hace que el sueño se vuelva superficial y se interrumpa fácilmente, lo que aumenta la frecuencia de apretar los dientes.
Los expertos recomiendan que las personas con dolor de mandíbula frecuente, sensibilidad dental o signos de desgaste dental deben acudir a un examen temprano para evaluar el estado de la muesca y la salud del sueño. La intervención temprana ayuda a limitar el daño prolongado a los dientes y los músculos maxilares.
La Dra. Raghavendra enfatiza que apretar los dientes no es simplemente un problema dental, sino una combinación de estrés, sueño y respuesta corporal. Por lo tanto, mejorar la calidad del descanso, reducir la presión mental y ajustar los hábitos de vida son soluciones a largo plazo.