El presidente Donald Trump advirtió el 7 de abril que "toda una civilización morirá" si Irán no cumple con la solicitud de reabrir el Estrecho de Ormuz antes de la fecha límite que él fijó.
En una publicación en la red social Truth Social, el presidente Trump dijo que si no se llega a un acuerdo, las consecuencias serán irreversibles. La declaración se hizo cuando el ultimátum de Estados Unidos estaba a punto de expirar, exigiendo a Teherán que reabriera una importante ruta marítima si no quería que se atacara la infraestructura civil como puentes y centrales eléctricas.
Sin embargo, el líder estadounidense dejó abierta la posibilidad de llegar a un acuerdo en el último minuto, enfatizando que podrían surgir cambios innovadores.
Hablando en Budapest, el vicepresidente JD Vance dijo que todavía hay muchas negociaciones antes de la fecha límite y expresó su esperanza de un resultado positivo.
Mientras tanto, los medios iraníes informaron que Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos en la isla de Kharg, un importante punto de exportación de petróleo. Vance confirmó que hubo un ataque, pero dijo que el objetivo eran solo instalaciones militares y que esto no cambió el plazo establecido por Trump.
La parte iraní había rechazado previamente el ultimátum, advirtiendo que cualquier acción de Estados Unidos podría llevar a la región a un conflicto a gran escala. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró que respondería más allá de Oriente Medio si se cruzaba el "límite", y amenazó con interrumpir el suministro de energía de Estados Unidos y sus aliados.
El Estrecho de Ormuz, una ruta de transporte que representa alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo, está actualmente casi paralizado debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Alrededor de 1.000 barcos están varados en la región del Golfo, lo que aumenta las preocupaciones sobre el impacto económico mundial.