El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, dijo que la crisis energética en Europa no podría resolverse sin el suministro de Rusia, y criticó la estrategia de sanciones energéticas de la Unión Europea (UE) como ineficaz.
En un artículo publicado en el periódico alemán Welt am Sonntag, Orbán dijo que los esfuerzos para aislar a Rusia con paquetes de sanciones consecutivos no lograron el objetivo de poner fin al conflicto en Ucrania.
Sin petróleo y gas rusos a precios razonables, no podremos superar esta crisis", enfatizó.
Según el primer ministro húngaro, mientras que Estados Unidos ha comenzado el diálogo con Rusia y ha permitido que India continúe importando petróleo ruso, la UE todavía se niega a considerar la posibilidad de relajar las sanciones energéticas contra Rusia.
Orbán cree que la estrategia de Europa, que castiga a Rusia y evita las negociaciones directas, se mantiene incluso cuando la administración del presidente Donald Trump ha dejado de brindar apoyo militar y financiero a Kiev.
El líder húngaro advirtió que el fracaso de esta estrategia está teniendo grandes consecuencias para la economía europea, especialmente a medida que la situación en Oriente Medio continúa escalando las tensiones, elevando los precios mundiales de la energía.
Según él, los europeos han tenido que soportar esta situación durante muchos años: los precios de la electricidad y la gasolina han aumentado continuamente, mientras que la industria que alguna vez fue muy fuerte del continente se está debilitando rápidamente.
Los europeos están presenciando a las industrias sacrificadas por una guerra que no pueden ganar", dijo Orbán, al tiempo que advirtió del riesgo de que millones de empleos en Europa puedan desaparecer si la crisis energética persiste.