El 26 de abril, la agencia de noticias TASS citó al portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, diciendo que Rusia no puede ser vista como una "amenaza principal" para Europa en el contexto de los continuos debates sobre seguridad regional.
Hablando con el periodista Pavel Zarubin del canal Vesti, Peskov enfatizó que Rusia es un país euroasiático, con estrechos vínculos históricos y geográficos con Europa. Según él, esta característica hace que considerar a Moscú como la mayor amenaza para la región sea inapropiado.
Según el Kremlin, el enfoque de considerar a Rusia como una amenaza surge principalmente de diferencias políticas y de seguridad, en lugar de factores estructurales como la geografía o la historia. Moscú cree que tales evaluaciones podrían aumentar las tensiones, al tiempo que no reflejan plenamente el papel y la posición de Rusia en la región.
En los últimos años, las relaciones entre Rusia y muchos países europeos han experimentado muchos cambios, especialmente en relación con cuestiones geopolíticas y de seguridad. Algunos países occidentales consideran a Rusia un gran desafío para el orden regional, mientras que Rusia ha rechazado repetidamente y afirma que esta visión es unilateral.
El Kremlin enfatizó que Rusia todavía mantiene amplias relaciones con Europa en muchos campos, incluidas la economía, la cultura y la historia. Desde el punto de vista de Moscú, estos factores muestran que Rusia no puede separarse de la estructura general del continente, a pesar de las diferencias actuales.
La parte rusa también cree que mantener el diálogo y buscar mecanismos de cooperación sigue siendo necesario para minimizar los riesgos de confrontación. En el contexto de un entorno de seguridad regional aún inestable, Rusia pide un enfoque más equilibrado en lugar de aumentar la confrontación.
La declaración del Sr. Peskov se produjo cuando los debates sobre el papel de Rusia en la estructura de seguridad europea aún no muestran signos de disminuir.