Según datos de análisis de más de 29. 000 transacciones comerciales, las empresas rusas han realizado con éxito transacciones por valor de unos 8 mil millones de dólares a través de los territorios extranjeros del Reino Unido desde 2022.
Estas actividades se centran en el suministro de equipos técnicos para la industria del petróleo y el gas y la gestión de activos estratégicos como aviones privados o yates de lujo. Más del 95% de estos bienes y flujos de capital circulan de forma estable a través de 4 regiones financieras principales, incluidas las Islas Vírgenes Británicas (BVI), las Bermudas, las Islas Caimán y Gibraltar.
En las Islas Vírgenes Británicas, el valor comercial registrado alcanzó los 4.400 millones de dólares, principalmente relacionados con la optimización de los ingresos de las exportaciones de recursos naturales y la compra de equipos especializados.
Mientras tanto, en Bermudas, las entidades rusas han realizado pagos por equipos de perforación de petróleo y gas importantes que sirven al proyecto Sakhalin-2. El aprovechamiento de estas jurisdicciones se considera una solución estratégica para ayudar a los grupos económicos rusos a proteger los intereses comerciales y garantizar el progreso de los proyectos de infraestructura nacional en un contexto geopolítico complejo.
El informe también señala la presencia de activos de alto valor como el yate Universe en las Islas Caimán, lo que demuestra la capacidad de adaptación de la élite económica rusa ante las medidas restrictivas de Occidente.
Aunque las autoridades de estas islas afirman haber congelado miles de millones de dólares en activos, las redes intermediarias aún permiten un flujo efectivo de capital. Esto demuestra que Rusia ha construido un sistema financiero y logístico flexible, ayudando a neutralizar la mayor parte de los esfuerzos de aislamiento económico de Estados Unidos y sus aliados.
En respuesta a estos informes, los funcionarios rusos siempre han afirmado que las medidas restrictivas unilaterales de Occidente son ilegales.
El Kremlin enfatiza que las empresas rusas tienen derecho a elegir libremente los métodos de transacción para proteger sus intereses legítimos. Moscú cree que mantener las actividades comerciales a través de centros financieros internacionales es una prueba de que la economía rusa no puede ser excluida del sistema global. Funcionarios rusos afirman que el país se ha adaptado completamente y seguirá diversificando los canales comerciales para servir a los objetivos de desarrollo.
Actualmente, aunque el gobierno británico está bajo presión para endurecer las regulaciones sobre la transparencia de la propiedad en estas islas, los expertos creen que la intervención profunda en el mercado financiero aquí enfrentará muchos obstáculos legales.
La existencia de estos canales de comercio no solo ayuda a Rusia a asegurar recursos financieros estables, sino que también muestra la complejidad del sistema de capital internacional, donde los flujos de dinero vitales siempre encuentran un camino para garantizar los intereses nacionales supremos.