Según la policía húngara, a principios de esta semana, las autoridades interceptaron 2 vehículos blindados que pasaban por el territorio del país. Dentro del convoy había unos 80 millones de dólares (40 millones de dólares, 35 millones de euros en efectivo) y 9 kg de oro. Siete ciudadanos ucranianos que viajaban con el convoy fueron detenidos para ser interrogados antes de ser deportados.
El gobierno húngaro dijo que sospecha que estos enormes activos muestran signos de lavado de dinero y podrían estar relacionados con una misteriosa red financiera que algunos funcionarios de Budapest llaman "mafia de guerra ucraniana".
Sin embargo, Kiev reaccionó con fuerza. El banco Oschadbank declaró que el dinero y el oro incautados eran bienes legales de particulares y empresas ucranianas.

En un comunicado el 8 de marzo, Oschadbank pidió a Hungría que devolviera inmediatamente los activos "conFISCADOS ilegalmente". Según este banco, el dinero se está transportando desde su socio, Raiffeisen Bank, como parte de una actividad de transferencia de dinero convencional.
Sin embargo, el primer ministro Viktor Orban se mostró escéptico. Se preguntó por qué una cantidad tan grande de efectivo se transportaba a través de Hungría y cuál era el origen real del dinero.
Solo queremos saber qué están haciendo los ucranianos con esta enorme cantidad de dinero en territorio húngaro", dijo Orban en una campaña en la ciudad de Debrecen. "Actualmente tenemos más preguntas que respuestas, pero lo aclararemos".
El incidente más reciente se produce en un contexto en el que las relaciones entre Hungría y Ucrania han estado tensas durante mucho tiempo.
Los dos países tienen profundos desacuerdos sobre muchos temas, desde las sanciones contra Rusia, la ayuda financiera a Kiev hasta la movilización por parte de Ucrania del servicio militar para los húngaros que viven en la zona fronteriza.
Budapest también acusó a Kiev de interrumpir deliberadamente el oleoducto Druzhba de la época soviética que transportaba petróleo ruso a través del territorio ucraniano a Hungría. Mientras tanto, la parte ucraniana argumentó que el oleoducto resultó dañado por los ataques rusos.
La controversia se intensificó aún más después de que Hungría bloqueara el paquete de préstamos de 105 mil millones de dólares de la Unión Europea (UE) para Ucrania.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky luego hizo una amenaza controvertida diciendo que podría revelar la dirección del primer ministro Orban para que los soldados ucranianos "llamen para hablar con él en su idioma".
Hungría y muchos funcionarios de la UE criticaron esta declaración como inaceptable.
Los observadores creen que la disputa relacionada con unos 80 millones de dólares en efectivo y oro corre el riesgo de agravar las tensiones entre Budapest y Kiev.