El 2 de marzo, el ministro de Relaciones Exteriores, Peter Szijjarto, anunció que Hungría había recopilado pruebas de satélite innegables. Las imágenes muestran que el tramo del oleoducto Druzhba, la red de oleoductos vital que transporta petróleo desde Rusia a través del territorio ucraniano a Hungría y Eslovaquia, todavía está en buen estado de funcionamiento, en contraste con las declaraciones del gobierno del presidente Volodymyr Zelensky.
El Sr. Szijjarto enfatizó: "Las imágenes de satélite muestran que no hay ninguna razón técnica para detener este flujo de energía".
La reunión de emergencia convocada por el Primer Ministro Viktor Orban tuvo lugar en un contexto en el que el mercado energético mundial se tambaleaba debido al conflicto en Irán. Cuando el suministro del Golfo Pérsico se volvió incierto debido al cierre del Estrecho de Ormuz, Hungría consideró que la bloqueación por parte de Ucrania del oleoducto terrestre era un "acto de agresión".
Desde el 27 de enero, el petróleo crudo de Rusia ha dejado de fluir a través de la rama sur de Druzhba, poniendo a Hungría en riesgo de una grave escasez de combustible y amenazando directamente la seguridad nacional.
En respuesta a esta medida, el gobierno húngaro implementó una serie de duras medidas de represalia. Budapest suspendió oficialmente todo el suministro de gasóleo a Ucrania y negó resueltamente el enorme préstamo militar de 98,1 mil millones de dólares que la UE pretendía destinar a Kiev.
Hungría también emitió una dura advertencia de que obstaculizará cualquier decisión que beneficie a Ucrania en Europa hasta que se restablezca por completo el flujo de energía.
La tensión entre Budapest y Kiev está poniendo a la Unión Europea (UE) en una situación difícil cuando los estados miembros están divididos sobre la política energética. Mientras que Ucrania afirma que detener el transporte es para presionar a Rusia, Hungría cree que este es un chantaje político dirigido a su seguridad nacional.
Con la publicación de los datos satelitales, Hungría quiere demostrar a la comunidad internacional que es víctima de una peligrosa táctica geopolítica en un momento en que el mundo está tenso debido al conflicto en Irán.