El 18 de febrero, en el marco de una importante reunión con el ministro de Energía ruso Sergey Tsivilyov en la capital, Teherán, el presidente iraní Masoud Pezeshkian hizo declaraciones enérgicas sobre la dirección de la cooperación bilateral. Se mostró extremadamente decidido a hacer realidad los compromisos del tratado de asociación estratégica con Moscú en el menor tiempo posible.
Estamos decididos a implementar este documento de manera rápida e integral. El proceso de implementación de los acuerdos se está desarrollando con un ritmo muy bueno", dijo Pezeshkian, citado por la oficina de prensa presidencial, después de la reunión a puerta cerrada.
Las áreas de cooperación que ambas partes priorizan promover incluyen una cartera enorme, que se extiende desde las redes de transporte, energía, petróleo y gas hasta la agricultura y la industria alimentaria. En particular, los aspectos de defensa y cooperación en seguridad también se priorizan en el contexto de la geopolítica regional que está experimentando muchos cambios impredecibles debido a la presión de Occidente.
El Acuerdo de Asociación Estratégica Integral entre Irán y Rusia se firmó oficialmente en enero de 2025. Este es un documento histórico que cubre todos los aspectos de las relaciones bilaterales. Este acuerdo tiene una duración de hasta 20 años y viene con una cláusula tácita que establece la prórroga automática de cada ciclo de 5 años posteriores si ninguna de las partes se opone.
La visita del Ministro de Energía ruso a Teherán esta vez demuestra el interés especial de los dos países en el sector clave del petróleo y el gas.
En un contexto en el que Estados Unidos y Europa están endureciendo continuamente los precios máximos del petróleo, así como bloqueando los canales de pago internacionales, Rusia e Irán están construyendo activamente una red comercial independiente. Ambas partes aspiran a utilizar la moneda nacional y los sistemas financieros alternativos para mantener el flujo de energía al mercado mundial.
El fortalecimiento de las relaciones de alianza estratégica entre Teherán y Moscú se produce en un momento en que ambos países están sufriendo una serie de estrictas sanciones económicas. Por lo tanto, la expansión de la cooperación integral se considera la clave vital para ayudar a ambas economías a encontrar una salida y romper el cerco de las sanciones.
Los observadores señalan que la combinación del poder militar, el enorme potencial energético de Rusia y la posición geoestratégica clave de Irán está creando un oponente formidable, listo para desafiar la influencia de Washington en el caldero de Oriente Medio.