Esta acción ocurrió el 15 de febrero (hora de EE. UU.), después de que el ejército estadounidense rastreara el barco desde el Caribe. El Departamento de Guerra de EE. UU. dijo que el barco intentó "desafiar la orden de bloqueo" emitida por el presidente Donald Trump para los barcos sancionados, pero las fuerzas estadounidenses rastrearon desde el final del viaje y desembarcaron en el barco de forma segura durante la operación de captura sin causar incidentes.
Según el Departamento de Guerra de Estados Unidos, el barco Veronica III está incluido en la lista de sanciones relacionadas con Irán y transporte ilegal de petróleo. El barco zarpó de Venezuela el 3 de enero, el mismo día en que Nicolás Maduro fue arrestado por las fuerzas estadounidenses, llevando casi 2 millones de barriles de petróleo crudo y combustible. El sitio de seguimiento marítimo TankerTrackers. com dijo que el barco ha participado en el transporte de petróleo desde Venezuela, Rusia e Irán desde 2023.
El Pentágono publicó un video que muestra a soldados estadounidenses acercándose a Veronica III en helicóptero y subiendo al barco. El ejército estadounidense declaró que impedirá las actividades ilegales y que sus fuerzas autorizadas se moverán libremente en el mar.
Esta acción se produce en el marco de la campaña de aplicación de las sanciones de la administración Trump. En diciembre de 2025, la administración estadounidense impuso un bloqueo a todos los petroleros sancionados que entraban y salían de Venezuela para controlar las operaciones petroleras del país, y luego desplegó tropas para detener a los barcos que intentaron evadir las órdenes. Hasta la fecha, al menos 9 barcos involucrados han sido detenidos o interceptados por las fuerzas estadounidenses en la ruta.
Fuentes de seguimiento de rutas marítimas dicen que el barco Veronica III y barcos similares cambian regularmente de bandera y identificación para evitar la vigilancia y las sanciones. Estados Unidos cree que estos barcos contribuyen a crear una "flota de barcos oscuros" especializada en evitar las sanciones en todo el mundo, con estimaciones de hasta cientos de barcos.
La operación de arresto que se extiende desde el Caribe hasta el Océano Índico se considera un paso decisivo de Washington para controlar el flujo de petróleo considerado ilegal, al tiempo que envía un mensaje contundente a los barcos y organizaciones que buscan desafiar las sanciones.