La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el manejo de materiales nucleares es uno de los temas importantes que el presidente Donald Trump está discutiendo.
Estados Unidos afirma que la prioridad actual es garantizar que los almacenes de materiales que la inteligencia ha descubierto en las infraestructuras de Irán estén gestionados de forma segura antes de considerar la hoja de ruta para la retirada de las tropas.
Esto se considera un esfuerzo para mantener la estabilidad de los países aliados de la región, evitando los riesgos de seguridad que surjan de las instalaciones nucleares no supervisadas.
Aunque anteriormente algunos funcionarios estadounidenses habían dicho que el acceso directo a las instalaciones nucleares no era una prioridad urgente, los últimos acontecimientos muestran un cambio en la hoja de ruta operativa.
La campaña militar que comenzó el 28 de febrero ha tenido un impacto significativo en la infraestructura estratégica en Irán, lo que ha provocado preocupaciones sobre la seguridad radiactiva transfronteriza.
La detección e introducción de fuentes de radiación en un proceso de control especializado se considera una tarea necesaria para prevenir incidentes ambientales y proteger los intereses de los socios estratégicos.
En el contexto de la situación en Irán que está experimentando muchos cambios, la gestión de los materiales nucleares se está convirtiendo en un tema de preocupación para la comunidad internacional.
Los expertos militares señalan que, si no hay una coordinación de control oportuna, estos materiales, incluido el uranio altamente enriquecido de Irán, podrían causar desafíos de seguridad no tradicionales. Por lo tanto, Estados Unidos está consultando activamente con sus aliados europeos para buscar consenso para un programa coordinado para resolver el problema nuclear sobre el terreno.
La Casa Blanca enfatizó que esta es una solución para asegurar que Irán no restablezca capacidades nucleares fuera de control en el futuro.
Actualmente, Estados Unidos sigue manteniendo la cautela y no ha dado un plazo específico para poner fin a la presencia militar. Esta medida surge del hecho de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) sigue esforzándose por detectar lagunas defensivas para llevar a cabo ataques de represalia contra bases estadounidenses y aliadas en Bahrein, Jordania, Kuwait y Arabia Saudita.
Para la región de Oriente Medio, el establecimiento de un mecanismo transparente de control de combustible nuclear será una base importante para construir un nuevo orden de seguridad después del conflicto.