La administración del presidente estadounidense Donald Trump está considerando desplegar miles de soldados más en Oriente Medio a medida que la operación militar contra Irán entra en su tercera semana y muestra signos de expansión.
Según fuentes, el fortalecimiento de las fuerzas tiene como objetivo proporcionar más opciones a Donald Trump en el proceso de consideración de los próximos pasos. Una de las opciones discutidas es garantizar la seguridad de los petroleros que atraviesan el Estrecho de Ormuz, una ruta de transporte que representa alrededor del 20% del petróleo mundial. Esta tarea depende principalmente de las fuerzas navales y aéreas, pero también puede incluir el despliegue de tropas en la zona costera iraní.
Otra opción que se está considerando es enviar fuerzas terrestres a la isla de Járgo, que procesa alrededor del 90% de las exportaciones de petróleo de Irán. Funcionarios estadounidenses creen que esta es una opción arriesgada porque Irán tiene la capacidad de atacar esta zona con misiles y drones. Estados Unidos había llevado a cabo previamente ataques aéreos contra objetivos militares en la isla y advirtió que podría extenderse a la infraestructura petrolera.
La administración estadounidense también discutió la posibilidad de desplegar fuerzas para controlar el almacén de uranio enriquecido de Irán. Los expertos dicen que esta es una tarea compleja y potencialmente arriesgada, incluso para las fuerzas especiales.
Un funcionario de la Casa Blanca dijo que aún no se ha tomado una decisión sobre el despliegue de fuerzas terrestres, pero Donald Trump todavía mantiene todas las opciones. Los objetivos de la operación incluyen destruir la capacidad de misiles balísticos de Irán, neutralizar la fuerza naval, evitar que las fuerzas autorizadas desestabilicen la región y garantizar que Irán no posea armas nucleares.
Las discusiones se llevan a cabo en un contexto en el que el ejército estadounidense continúa atacando la marina, los arsenales de misiles, los drones y la industria de defensa de Irán. El Comando Central de Estados Unidos dijo que ha llevado a cabo más de 7.800 ataques aéreos y destruido o dañado más de 120 barcos iraníes.
Aunque no se han desplegado fuerzas terrestres, Estados Unidos ha sufrido pérdidas con 13 soldados muertos y unos 200 heridos en el conflicto. Enviar tropas a Irán podría causar riesgos políticos cuando la opinión pública nacional no apoye esta operación.
Paralelamente, Estados Unidos sigue considerando su papel en la garantía de la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz. Donald Trump mencionó la posibilidad de escoltar barcos, pero también instó a otros países a participar y no excluyó la reducción de su papel si faltaba apoyo.