Según información de TASS, el director general de Gazprom, Alexey Miller, dijo que Europa está entrando en una fase sensible antes de la nueva temporada de almacenamiento de gas, cuando las reservas actuales son significativamente inferiores al promedio de la UE.
Actualmente, aunque las temperaturas en muchas regiones de Europa son bastante templadas, los países siguen retirando gas de los depósitos subterráneos para satisfacer la demanda de consumo. Esto ha provocado que la cantidad total de gas en los depósitos de la región haya disminuido a alrededor del 29%.
Según Alexey Miller, el problema no radica solo en las reservas generales, sino también en el desequilibrio entre los principales países consumidores. En los países con la mayor demanda de gas, la cantidad de gas en los almacenes es actualmente significativamente inferior al promedio de todo el bloque de la UE.
En particular, los almacenes de reserva en las 3 principales economías, incluidas Alemania, Francia y los Países Bajos, actualmente solo están llenos al 18,1% de su capacidad. Esto se considera un nivel bajo para mediados de marzo, un período en el que los almacenes de reserva generalmente todavía tienen una cantidad significativa de gas después del invierno.
La situación es particularmente preocupante en los Países Bajos, donde las reservas tienen solo el 8% de su capacidad hasta el 13 de marzo. Según Gazprom, este es el nivel más bajo registrado en este momento del año.
Los observadores creen que los bajos niveles de reservas podrían ejercer una gran presión sobre la estrategia energética de la UE en los próximos meses. Por lo general, los países europeos comenzarán a acelerar la inyección de gas en los almacenes desde la primavera y el verano para prepararse para el próximo invierno. Sin embargo, cuando el punto de partida sea demasiado bajo, el bloque podría tener que comprar una cantidad mucho mayor de gas en el mercado internacional.
Esto también significa el riesgo de una competencia más feroz en el mercado mundial del gas, especialmente cuando la demanda de Asia sigue siendo alta. Si los precios del gas vuelven a subir, las economías europeas podrían enfrentar costes energéticos más altos, lo que provocará una presión inflacionaria.
La advertencia de Gazprom se produce en un contexto en el que el mercado energético mundial sigue siendo muy volátil después de muchos años de tensión geopolítica y cambios en el flujo del comercio de gas, especialmente en el contexto de la escalada de la guerra en Irán, lo que hace que el suministro de petróleo y gas se vea aún más estrangulado.
Según los expertos en energía, la temporada de almacenamiento de gas de este año podría convertirse en una gran prueba para la seguridad energética de la UE, ya que las bajas reservas obligan a la región a actuar de forma más rápida y drástica para llenar los almacenes antes de que regrese el invierno.