El 19 de agosto (hora de Moscú), según la agencia de noticias TASS, los ministerios y sectores rusos se opusieron a la terminación de los acuerdos y tratados con la OTAN, la Unión Europea (UE), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque Moscú cree que estos documentos aún pueden utilizarse como herramienta de diálogo con Occidente.
El Sr. Garry Minkh, Enviado Especial del Presidente ruso ante la Duma Estatal, la Cámara Baja rusa, dijo que la posición anterior está siendo mantenida por las agencias pertinentes.
Según funcionarios rusos, los documentos mencionados, junto con el acuerdo entre Rusia y la UE, "todavía no han explotado todo el potencial" en la construcción del diálogo con los países occidentales.
El Sr. Minkh opinó que los acuerdos internacionales no solo tienen un significado legal, sino que también pueden convertirse en un canal de comunicación entre países en períodos de relaciones tensas.
En última instancia, los acuerdos mencionados son una herramienta para comunicarse con otros países", dijo.
El funcionario ruso también enfatizó que esta posición es consistente con la opinión de los líderes de este país. Según él, el presidente ruso Vladimir Putin y el ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergey Lavrov tienen un enfoque similar, que es que Moscú todavía está dispuesto a dialogar con Occidente.
La declaración del Sr. Minkh se produjo en un contexto en el que las relaciones entre Rusia y la OTAN y la UE siguen tensas. Moscú y los países occidentales han aplicado muchas medidas restrictivas y han ajustado las relaciones de cooperación desde que estalló el conflicto en Ucrania.
Sin embargo, según funcionarios rusos, mantener algunos marcos y acuerdos internacionales podría ayudar a Moscú a preservar los canales de comunicación necesarios, en lugar de cerrar por completo los mecanismos de diálogo.
Esta postura muestra que Rusia no ha elegido la opción de cortar todos los marcos de cooperación existentes con organizaciones y socios occidentales.