Hablando al margen del 4o Foro de Tecnología Futura, Mikhail Kovalchuk, presidente del Centro Nacional de Investigación del Instituto Kurchatov, dijo que Rusia tiene la capacidad de completar la planta de energía nuclear en la Luna en los próximos 5 a 7 años.
Según el Sr. Kovalchuk, los principios de funcionamiento de este sistema han sido probados y son efectivos. La tarea actual de los científicos rusos es actualizar y transformar estos sistemas con los materiales más avanzados para adaptarlos a los entornos hostiles en el espacio exterior.
Este ambicioso proyecto es una cooperación clave entre el Instituto Kurchatov, el Grupo Nacional de Energía Atómica Rosatom y la Academia Rusa de Ciencias. No solo se detiene en el suministro de energía, estas unidades también están desarrollando simultáneamente motores de cohetes de plasma no electrodos. Esta es una tecnología clave para las naves espaciales de nueva generación, apoyando misiones para conquistar la Luna y, más aún, Marte en un futuro próximo.
Los expertos opinan que el establecimiento de una central nuclear en la Luna es un paso estratégico para garantizar una fuente de energía estable y continua para las estaciones de alojamiento humanos a largo plazo.
A diferencia de la energía solar, que está limitada por el ciclo diurno y nocturno prolongado en la Luna, la energía nuclear proporciona una mayor potencia y es más duradera. La confianza de Rusia muestra que está concentrando sus esfuerzos en las tecnologías centrales para mantener su posición de superpotencia en el campo de la exploración espacial en medio de una competencia internacional cada vez más feroz.
Actualmente, Rusia está acelerando el progreso de la investigación para hacer realidad el objetivo de convertirse en un país pionero en sentar las bases de la infraestructura de energía nuclear extraterrestre. El Sr. Kovalchuk enfatizó que esta es una tarea "lineal" y muy factible a medio plazo, marcando un nuevo capítulo en la historia de la industria energética y aeroespacial de Rusia.